Carmen Gabriel llegó buscando trabajo en la 3a edición de la Feria del Empleo Tuxtla Gutiérrez. Hoy, con el ánimo renovado, es parte del grupo de reclutadores que acudió a la 4a edición para promover vacantes a nuevos aspirantes.
El evento es de vinculación entre los aspirantes y los oferentes, sin embargo, cuenta con resultados favorables, como el caso del joven ingeniero en sistemas que debió esperar al menos seis meses para reincorporarse a la vida productiva.
La pandemia por corovanirus lo dejó sin el empleo que tenía, pero no perdió las esperanzas y acudió al evento luego de enterarse por las redes sociales.
Carmen Gabriel comenta que acudió, el cual se realiza en la Calzada de las Personas Ilustres, y con incertidumbre entregó su curriculum vitae a mediados del mes de junio; dos semanas después fue invitado a integrarse a un nuevo empleo.
Ingresó a una empresa reclutadora de empleados, en la cual tiene la oportunidad de aplicarse en el área técnica; pasó por un periodo de prueba de 15 días y actualmente cuenta con un contrato estable que le permite tener recursos para poder sostenerse y aportar a los gastos de su casa.
Al respecto, Gilberto Ruiz Cáceres, director de Fomento Económico de la Secretaría de Economía, comentó que en la edición anterior de la feria se tuvo un registro de mil 200 personas, con un alcance de contrataciones entre 200 y 250 ciudadanos.
Dijo que si bien es un tema subjetivo, se ha observado que pocos tuxtlecos logran escalar en puestos al interior de las empresas, ya que algunas piden que el colaborador se integre desde los más bajos niveles para conocer la filosofía de las mismas.
Expuso que en empresas trasnacionales buscan a colaboradores que empiecen desde abajo y que escalen gradualmente, por lo que algunos de ellos pasan por periodos de entre siete y diez años para tener puestos de decisión, lo que propicia una importante movilidad laboral al interior cuando se tienen las condiciones y las características, algo que cuesta a los tuxtlecos, porque la cultura es la de trabajar en el gobierno, en donde la “meritocracia” da prioridad a las habilidades y competencias laborales.
En el sector privado se consideran las habilidades y competencias laborales para determinar el crecimiento, por lo que es complicado para los tuxtlecos el atreverse a crecer de la mano de la empresa.











