"Julio César Rincón * CP. De oriente a poniente y de sur a norte, Tuxtla es un caos. Casas y calles encharcadas y un Río Sabinal al borde del colapso, preocupa y ocupa a los capitalinos.
La incertidumbre de los tuxtlecos se ha incrementado en las últimas horas ante el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional que apunta que seguirán las lluvias.
En el barrio Niño de Atocha cuatro familias esperan incesantemente la ayuda de Protección Civil municipal y/o estatal.
Una ramificación del Río Sabinal se desbordó en sus viviendas desde la madrugada del miércoles y hasta hoy no reciben auxilio.
La crecida del río venció una barda que servía de guarnición entre el Sabinal y los hogares.
Aunque no se reportaron pérdidas de vidas humanas, sí existen serios daños materiales.
La tragedia se ubica sobre la 7ª poniente entre 14 y 15 Norte.
En la zona se pueden apreciar cúmulos de lodo y enseres domésticos inservibles.
Pese al foco de infección que este conjunto de basura y fango representan, ninguna autoridad ha removido los desechos que yacen sobre la calle.
Explicaron que la tarde de ayer acudieron a reportar el caso ante Protección Civil, Delegación Niño de Atocha, sin embargo, recibieron una respuesta aberrante.
""Tiren todo el lodo y las cosas que hayan sacado de sus viviendas al río"", habrían soltado los encargados de salvaguardar a los tuxtlecos.
Fraccionamiento Madero
Metros abajo, en el Fraccionamiento Madero, las puertas de los hogares se han convertido en autenticas barricadas.
Decenas de costales de tierra forman un frente contra posibles inundaciones.
Es sobre este punto donde se dice que el sector poblacional es más vulnerable por la crecida del Río Sabinal y porque se ubican en una de las partas más bajas del afluente.
Los mismos colonos monitorean constantemente el nivel del torrente para evitar ser sorprendidos en la madrugada -que es cuando ellos descansan-.
Poniente Sur
Por su parte, comerciantes establecidos en Plaza Cristal, en el poniente de la ciudad, también padecen las inclemencias del tiempo y la negligencia de las autoridades.
Las franquicias que aquí se ubican están semi inundadas, se habla de pérdidas materiales cuantiosas por el taponamiento del sistema de drenaje.
Incluso como medida de seguridad algunas han decidido cerrar de manera temporal.
Consecuencias
Expertos en el tema, aducen que la falta de drenes pluviales, y el nulo trabajo de alcantarillado han puesto a Tuxtla en un punto crítico.
En otras palabras, se puede decir que no ha existido interés de los tres niveles de gobierno para prevenir fenómenos de este tipo.
""Los gobiernos invierten más en imagen pública que en obras de impacto social"", coinciden.
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