Las graves afectaciones a causa de las fuertes lluvias registradas en los recientes días en la zona costera de Chiapas han dejado al descubierto que muchos de los ayuntamientos no han invertido ni se han preocupado por realizar acciones preventivas, puesto que se han olvidado de los planes de prevención de riesgos y, por consecuencia, al haber acciones concretas que permitían mitigar varios daños, ocurre lo que está pasando actualmente.
En entrevista, Vicente Castro Castro, investigador del Centro de Investigaciones con Visión para Mesoamérica (CIM), afirmó que en la mayoría de los ayuntamientos de Chiapas han ignorado el Plan Municipal de Desarrollo y solo realizan simulaciones, ya que nunca se cumple ni con el 50 por ciento de los ordenamientos.
Omisión
Dijo que es lamentablemente que los ayuntamientos no han tenido la capacidad de planeación y de acción en materia de prevención de desastres, aun cuando prácticamente todos tienen un área de Protección Civil, pero la mayoría carece de planes de contingencia ante eventos meteorológicos.
Señaló que hace falta mucha planeación, es decir, hace falta prepararse previamente para cualquier evento que pueda surgir, ya que desafortunadamente los Planes Municipales de Desarrollo contemplan temas muy importantes, pero no se llevan a la práctica.
Detalló que las autoridades se han olvidado de los trabajos de limpieza y el desazolve de ríos antes de cada temporada de lluvias, acciones que permitirían disminuir las afectaciones que dejan las inundaciones y encharcamientos en las comunidades.
Y es que la gran mayoría de los ríos presentan problemas de azolvamiento que tienen sus efectos más fuertes en cada temporada de lluvias. Esto debido a las tasas de deforestación en la zona alta, cuyos sedimentos son arrastrados y quedan depositados en los afluentes, provocando taponamientos.
Indicó que muchos ayuntamientos solo hacen una simulación de limpieza y desazolve de ríos, puesto que no hay un verdadero trabajo integral que permita prevenir y reducir tales afectaciones; estas acciones deben ser permanentes, sobre todo aquellas que atienden afectaciones recurrentes.
El investigador puntualizó que por igual no hay campañas de reforestación de cuencas y tampoco existe coordinación con las instancias estatales y federales en trabajos para la seguridad de la población.












