Personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) informó que desde el pasado 22 de abril recibieron en las costas de Chiapas, la visita inesperada de un lobo fino de las Islas Galápagos, mamífero que no es común en México; recorrió más de dos mil kilómetros y se encontraba en condiciones de desnutrición y deshidratación.
De esa forma, un grupo de expertos en mamíferos marinos de Quintana Roo, en colaboración con una médico veterinaria de Tonalá y un veterinario del Zoológico Miguel Álvarez del Toro, trabajaron sobre el ejemplar para rehabilitarlo y mejorar su estado de salud.
“El lobo marino se encuentra bajo asistencia técnica y cuidado humano, esperando ser liberado en próximos días una vez mejoradas sus condiciones de salud, hasta encontrarse apto para ser devuelto al mar. La participación de la sociedad, principalmente de los pobladores de Puerto Arista, y su compromiso en las acciones de conservación como vigilantes y monitores comunitarios, o bien dando aviso a las instancias correspondientes, ha sido fundamental para la atención del ejemplar varado”, relató personal de la Conanp.
Aunque la especie no es nativa de México o Chiapas, en otras ocasiones se han registrado varamientos; anteriormente, fueron dos lobos los rehabilitados y revisados médicamente el año pasado, el 18 de octubre de 2019 (después de que se recuperaron) fueron regresados al mar.
Es decir, “por segundo año consecutivo la Costa de Chiapas vuelve a ser el lugar de varamiento de esta especie, cabe aclarar que no habita en nuestro país y no presenta patrones de emigración tan extensos, ya que naturalmente se distribuye en las Islas Galápagos”.
La explicación que da el personal de la Conanp, es que son multifactoriales las causas que provocan que estos animales se desplacen a tantos kilómetros de su origen, y pueden ser naturales o provocadas por el ser humano; lo que provoca esa movilidad, es la deshidratación y, para que los ejemplares regresen al mar, deben pasar por un proceso de recuperación.
Para el caso del lobo fino, en este año, el reporte se recibió por parte del equipo técnico de guardaparques del Campamento Tortuguero de la playa de Puerto Arista; se trata de una hembra adulta, la cual se encontraba sobre la línea de playa en la región cercana a la bocabarra de Boca del Cielo, pero del lado del Santuario Playa de Puerto Arista.
Según la descripción de los hechos, el evento se registró por un pescador (Francisco), aproximadamente a las 09:45 horas de la mañana, cuando se trasladaba a sus actividades y posterior al avistamiento, dio aviso al personal de Conanp. El personal arribó al lugar y se mantuvo bajo observación al animal desde una distancia considerable para no interferir con las actividades que el ejemplar desarrollaba (descanso), esperando su regreso voluntario al mar, sin que el lobo marino tuviera intensiones de hacerlo en ese momento.
En los estudios realizados se pudo determinar a través de una química sanguínea y biometría hemática, que el ejemplar se encontraba deshidratado, y bajo algunos parámetros sanguíneos así como falto de peso, razones que llevaron a considerar que sus posibilidades de supervivencia, en caso de liberación inmediata, podrían verse vulneradas.
En la zona donde fue localizada la hembra es muy común la actividad de pesca ribereña, el ejemplar comenzó a llamar la atención y despertar la curiosidad de los pescadores, por lo que se tomó la determinación de su captura para minimizar los riesgos que pudieran representar tanto a los pescadores como al ejemplar, el animal fue asegurado y trasladado con aviso y conocimiento de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) a un espacio privado, garantizando su seguridad.
Cabe señalar que el equipo técnico de las Áreas Naturales Protegidas costeras en la región frontera sur, Istmo y Pacífico Sur, ha desarrollado capacidades técnicas para dar atención elemental a casos de varamiento de macrofauna marina (mamíferos, reptiles, aves y quelonios) y se encuentra en conformación de una red de atención de primer contacto para casos como el de este lobo fino de las Galápagos, lo anterior gracias al trabajo que han realizado en conjunto con especialistas de Quintana Roo sobre el manejo, atención y cuidado humano de mamíferos marinos desde 2015.












