Los 700 locatarios del mercado público de Arriaga lograron ponerse de acuerdo: regresar a la distribución de locales a como los tenían antes de la construcción del nuevo edificio y cerrar el episodio de crisis que se generó por la apatía del Inifech al no entregar la obra en tiempo y forma.
El líder de los locatarios del mercado público, Ángel Díaz Hernández, informó que el acuerdo inicial era que cada locatario fuera beneficiado en forma proporcional, con dos locales a cada uno, una situación que afectó a quienes durante los más de 40 años de vida del mercado antiguo, lograron hacerse de hasta 12 espacios.
Pero según los locatarios, todo este problema derivó de la falta de compromiso con los tiempos de construcción y puesta en marcha de la obra del Instituto de Infraestructura Física Educativa de Chiapas (Inifech), Jorge Betancourt Esponda, quien nunca asumió el compromiso que le delegó el gobernador Manuel Velasco Coello en el tema.
Ambos grupos (el otro liderado por Sínar Corzo Esquinca), establecieron que lo más importante era salir del conflicto con un acuerdo que no lastimara de más a los locatarios y por ello se optó por la distribución que se tenía de origen.
Con esto, el mercado público Belisario Domínguez operará al cien por ciento este fin de semana.
El mercado público de Arriaga tenía sobre sí un dictamen de riesgo de Protección Civil que lo convertía en un inmueble inseguro para compradores y vendedores. Unas cinco mil personas acuden diariamente a surtirse de alimentos y demás.
En su momento, dijeron que el antiguo edificio era patrimonio histórico, pero nunca existió alguna especie de validez del Instituto Nacional de Antropología.











