Logran combatir al gusano cogollero

El productor agradeció el apoyo de los técnicos del Cimmyt para poder tener buenos niveles de producción de maíz. Diego Pérez / CP
El productor agradeció el apoyo de los técnicos del Cimmyt para poder tener buenos niveles de producción de maíz. Diego Pérez / CP

El cambio climático puede afectar el grado de contagio, la propagación y la gravedad de las plagas en todo el mundo. El gusano cogollero es una polilla que causa graves daños a las gramíneas, en particular al maíz y al sorgo.

Esta plaga es nativa de las áreas tropicales y subtropicales de América y se ha propagado por amplias regiones de todo el mundo, en buena medida por el clima más cálido que se ha registrado en los últimos años.

El productor de maíz, Víctor Manuel Martínez Durán, del municipio de Villaflores, señaló que en la región la sequía afecta de forma considerable, especialmente en la canícula, pero este año con la agricultura de conservación no les afectó mucho, la milpa no resintió los efectos gracias a la cobertura del suelo.

Además, hay menos malezas, se aplican menos plaguicidas y más con las feromonas Provivi, un producto especial para combatir la plaga del gusano cogollero, con alta presencia en esta zona.

Indicó que ante las dificultades para mantener su actividad agrícola rentable, entre las que destacaban la afectación por el gusano cogollero, él y otros agricultores decidieron buscar alternativas, encontrando en la agricultura sustentable una opción viable y pertinente.

Labor

Ahora son un grupo de 10 productores que trabajan aproximadamente 150 hectáreas con agricultura de conservación desde hace tres años. Contactaron al Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt) para que les brindaran asesoría.

El año pasado hicieron compras y ventas consolidadas; ahora están trabajando con los dispensadores de feromonas de confusión sexual, y gracias a ello, en la superficie que tienen solo hicieron una sola aplicación de plaguicida.

La asociatividad, prácticas de agricultura sustentable y el uso de tecnología para un manejo agroecológico de la plaga han sido fundamentales para que Víctor Manuel Martínez y sus compañeros logren las cosechas que antes eran severamente afectadas por el gusano cogollero.

“Aquí es muy difícil el gusano cogollero, aplicábamos insecticidas tres, cuatro veces y no lo podíamos controlar muy bien para dejar una milpa sana, como la que tenemos en este año. Incluso, hasta empezábamos a usar otros líquidos que son para el tratamiento de semilla y que son muy malos para el consumo humano”, comentó.