El uso de fertilizantes químicos es una de las principales causas de la degradación del suelo y la microfauna en las zonas agrícolas, lo cual, incluso, puede causar la infertilidad del suelo. Tomando eso en cuenta, con la intención de fomentar la sustentabilidad, dos alumnos de la Escuela Secundaria Técnica núm. 88 crearon un humus de capas para recuperar y nutrir los suelos del campo, a través del lombricompostaje.
Se trata de Giovani Gómez Jiménez y Juan José López Jiménez, de la localidad El Limar, en el municipio de Tila, quienes destacaron que la finalidad del proyecto es reutilizar la materia orgánica para fomentar la sustentabilidad.
Al respecto, Giovani detalló la metodología, la cual consiste en camas que varían de acuerdo con las necesidades del agricultor, pero aclara que el promedio es de dos metros cuadrados por 60 cm de alto.
Destaca que realmente lo más importante es “la cantidad de gusanos que vamos a implementar en la cama, y para una de estas medidas vamos a tener que conseguir unas 50 lombrices”.
Se trata de las Eisenia foetida, también conocida como lombriz roja californiana, la cual es una especie de color rojo oscuro con un gradiente antero-posterior y dorso-ventral. Pueden conseguirse en veterinarias o a través del comercio online.
“Cada lombriz pone de 2 a 15 huevos, con lo cual se puede duplicar la población en un mes; se reproducen tan rápido que al paso de un año podríamos llegar a tener más de mil 500 de solo dos ejemplares”, agregó López Jiménez.
A las camas, procedió Gómez Jiménez, se les agrega una capa de tierra con materia orgánica, que “puede ser desperdicio de verduras o excremento de algunos animales”.
Y acotó que “ahí se deja tapada con una bolsa negra para protegerla de los pájaros y otros animales que vienen a comérselas, pero, sobretodo, son muy delicadas a los rayos ultravioleta, ya que son como bebés y tenemos que cuidarlas”.
Por su parte, José comentó que bastará el lapso de una semana para que los desechos y la materia orgánica sean consumidos por estas lombrices, convirtiéndolos en abono o humos muy rico en nutrientes, como el potasio, calcio y magnesio.
Esto puede ser usado en producciones como el café, plantas de ornato, hortalizas y hasta frutales, con la finalidad de apoyar su desarrollo y calidad, o bien, ser puesto en venta.
“El ‘chiste’ de esto es reutilizar la materia para fomentar y apoyar la sustentabilidad, ¿a qué me refiero?, a echarle la mano a las autoridades y comunidades para recuperar las capas del suelo que hemos estado dañando desde hace años, y con esto también apoyamos el medio ambiente y la economía. Todo se cumple, producimos, vendemos y reutilizamos”, concluyeron.












