De acuerdo a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en Chiapas, los loros y guacamayas, aunado a las pieles de cocodrilo y huevos de tortuga, son las especies más traficadas y comercializadas.
Ante este panorama, dejó en claro que en cuanto más indefensa es una criatura, más derechos tiene a ser protegida, no obstante, ello es contradictorio al ser estas especies las que comúnmente se trafican en la ilegalidad en la entidad.
“El tráfico de tales especies es tal, que resulta difícil conocer con certeza el número de vidas silvestres que a diario salen del estado”, aclaró.
En este mismo sentido, la dependencia medioambiental dio a conocer que Chiapas representa el 3.74 por ciento de la superficie del país, cifra minúscula cuando se le compara con el 50 por ciento de toda la flora y fauna del país que habita en el estado.
“En la entidad se han registrado aproximadamente mil 500 especies de vertebrados terrestres; entre anfibios, reptiles, aves y mamíferos, que a su vez van acompañados de 10 mil especies de plantas”, detalló.
Cabe destacar que es en la Selva Lacandona donde se alberga casi el 50% de la flora y fauna del estado, por ende un lugar común para cometer los tráficos ilícitos de biodiversidad.
Cabe destacar que México es uno de los 17 países megadiversos del mundo, pues de acuerdo al número de especies ocupa el segundo lugar en reptiles, el tercero en mamíferos, el quinto en plantas y anfibios y el octavo en aves. Muchas de estas especies habitan únicamente en el territorio chiapaneco, por lo cual se catalogan como endémicas.












