Los Acuerdos en el olvido

"Eleaneth Díaz * CP. La diversidad de significados contenidos de los Acuerdos de San Andrés, establecidos en febrero de 1996, parecen aún no quedar claros. La reforma democrática del Estado y la sociedad, que demanda el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que reconstruiría el camino de la paz en México, se mantiene paralizada, aseguran obispos de Chiapas.

El documento simboliza, no sólo para los pueblos indios, sino para todo el mundo, el incumplimiento de la palabra pactada hace nueve anos. Es una consigna que igual puede escucharse en las calles de las ciudades de México que en cualquiera de las capitales europeas, estadounidenses o latinoamericanas.

El obispo de la Diócesis de San Cristóbal de las casas, Felipe Arizmendi Esquivel, asegura que la lucha de los zapatistas es que se acaben de traducir los Acuerdos de San Andrés en leyes, y mientras eso no suceda, no se terminará de construir una paz generalizada.

Arizmendi Esquivel, advierte que los documentos firmados en 1996, no quedarán inscritos en la legislación del Estado, al menos no en este sexenio, ""es muy difícil que se establezcan las leyes en este sexenio, porque los que elaboraron las primeras partes son los senadores y no han cambiado"".

Sin embargo, senala que el Gobierno Federal cumplió con lo que prometió, que era hacer llegar al Congreso los Acuerdos, para que se pudieran hacer leyes, pero los legisladores las aprobaron, aunque no fueron satisfactorias para todos ""significa un avance"".

Nuestra preocupación, dice Arizmendi, es que los diálogos estén totalmente paralizados, no rotos, porque oficialmente es así, pero es urgente ""buscar mecanismos para reanudarlos, y si ya no se pueden lograr debemos seguir luchando contra la injusticia, pobreza y marginación, ahí es donde debemos estar unidos"".

A decir del obispo de San Cristóbal de las Casas, la situación en la mayoría de las comunidades indígenas a casi nueve anos del diálogo entre el gobierno y el EZLN, ha sido pacífica y en algunas otras se han presentado problemas por la existencia de dos marcos legales ""el oficial y el zapatista"".

Mientras que las comunidades zapatistas están tratando de implementar los Acuerdos como la existencia de sus propias autoridades de justicia, asimismo la creación de escuelas con base en el modelo del EZLN y fuera de los programas de gobierno, indica el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Indígena.

Arizmendi, obispo sucesor de Samuel Ruiz, advierte que a nivel de cuestiones ideológicas es muy difícil ponerse de acuerdo, por lo que insistió en la importancia de luchar por la paz de Chiapas, ""debemos implicarnos todos en la lucha por la paz, y la paz siempre pasa por la justicia"".



Diocesis en Tuxtla

Gutiérrez

Por su parte, el obispo de Tuxtla Gutiérrez, Rogelio Cabrera, sostiene que después de nueve anos de la firma de los Acuerdos de San Andrés, debe seguirse construyendo la reconciliación, porque ""los documentos y el EZLN no pueden quedar en el olvido"".

El prelado manifiesta que las autoridades deben buscar ""con mucha inteligencia"" el acercamiento a estas comunidades indígenas, porque no deben conformarse con esta situación, debe reabrirse el diálogo para la firma de la paz.

Advierte que el tema de la autonomía, en los pueblos no se puede definir en Chiapas, porque primero deberá establecerse en el Derecho Internacional y en México, de lo contrario no habrá claridad jurídica.

El obispo de la capital chiapaneca, ratifica que es vital que haya buena disposición por parte del gobierno para poder legislar los Acuerdos en materia de Derechos y Cultura Indígena, que es donde se concentra la primera demanda planteada por el EZLN.

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