"A raíz de los daños que provocó el huracán ""Alex"", funcionarios federales y estatales han tratado de culparse mutuamente por la falta de recursos para atender a los damnificados. La misma discusión, año con año, sin que esos mismos quejosos hagan algo por solucionar el problema de fondo. Si los obstáculos son el burocratismo y el desvío de recursos, ¿por qué los partidos políticos no han homologado en todo el país reglas claras de fiscalización y transparencia? La única explicación posible es que cada partido desea la rendición de cuentas sólo en los bolsillos del vecino.
No fluye la ayuda desde la Federación, dicen con razón las autoridades locales. En junio del año pasado, por ejemplo, la tormenta ""Brenda"" llegó a Veracruz, pero fue hasta septiembre, tres meses después, que el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) aprobó el envío de recursos para atender a los afectados. El problema es añejo y los legisladores han hablado de ello desde que el Fonden se creó en 2005.
A su vez, los funcionarios federales también tienen razón al desconfiar de sus pares estatales. Nadie sabe a dónde va a parar el dinero que llega a manos de los gobernadores y hay ejemplos que lo demuestran. En junio de 2007 el gobernador de Jalisco, Emilio González, extrajo 67 millones de pesos del ""fondo de imprevistos"" para realizar un evento televisivo. Ese mismo año, Tabasco sufrió una de las peores inundaciones de su historia. Los gobiernos priístas de Roberto Madrazo y Manuel Andrade nunca explicaron cómo usaron los recursos que la Federación les dio para prevenir esas inundaciones. Ningún gobierno local está obligado a mostrar recibos o dar explicaciones.
El PRI acusa al PAN de subejercicios presupuestales, es decir, dinero que nunca se empleó. El PAN, a su vez, acusa al PRI de desviar recursos en los hoyos negros que representan las arcas de los 18 estados que gobiernan. Ambas denuncias tienen sustento porque los partidos políticos en el Congreso mantienen las reglas de opacidad vigentes. No han estado dispuestos a otorgar mayores facultades y plena autonomía a organismos de fiscalización y control como la Auditoría Superior de la Federación y la Secretaría de la Función Pública. El propio Poder Legislativo es uno de los más oscuros.
México necesitará cada vez más recursos para enfrentar los desastres naturales. Huracanes, sequías, inundaciones; son fenómenos que por cambio climático y nuestra particular geografía, se incrementarán. ¿Bastará con ""agilizar"" los trámites para la entrega de recursos? Si quieren evitar más ""imprevistos"" y discusiones -como los de este año- sería mejor que impusieran a Federación y estados las mismas reglas. (El Universal)
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