Los efectos de la pobreza en la educación

Los efectos de la pobreza en la educación

En la incertidumbre se encuentran dos familias de la colonia Loma Bonita, en la calle Río Jaltenango, zona oriente de la ciudad, ante el regreso a clases que inicia hoy de manera virtual, debido a la falta de tecnología y señal digital, esto por la pobreza que los invade y que enfrentan.

El 15 de julio esa zona fue una de las más devastadas por una “culebra de agua” que se formó a causa de una tormenta y que también dejó severos daños en Ampliación Arroyo Blanco, Ampliación Paulino Aguilar, entre otras.

En Loma Bonita, una zona de difícil acceso donde no pasa el transporte por la falta de pavimentación, tiene su hogar Carlos Moguel Zepeda, que comparte el estrecho espacio construido de madera con su esposa Elsa y sus cuatro hijos.

Ellos forman parte del sector vulnerable que lo perdió todo a consecuencia de las lluvias y los intensos vientos que arrasaron con los techos de lámina y afectaron todas sus pertenencias, entre ellas un televisor que podría haberles servido para que sus hijos iniciaran clases virtuales, pero que fue perdida total.

Este caso evidencia las desigualdades inherentes al acceso a la tecnología, lo cual podría agravar la crisis del aprendizaje.

Desde que comenzó la pandemia, los sistemas educativos en Chiapas se transformaron rápidamente para proporcionar a los niños educación a distancia, sin embargo, no todos tienen las posibilidades de tener acceso a las herramientas digitales, ya que la pobreza sigue siendo un obstáculo para el pleno aprendizaje de los niños y jóvenes.

Ante este escenario, la familia Moguel Zepeda dice que la gente pobre lleva la peor parte en esta crisis.

“Usar la computadora, recibir instrucciones por WhatsApp y tomar clases por televisión no es posible para todos”, comenta Carlos, quien además agrega que no tienen ninguna de esas herramientas, y el atraso digital es evidente para él y muchas familias más.

Otro de los problemas que enfrenta Moguel es la falta de apoyo ante el fenómeno climatológico que devastó su vivienda, llevándose todas sus láminas que sostenían su techo, situación que hasta el momento no ha sido resuelta por autoridades de Protección Civil, quienes realizaron un censo de las viviendas dañadas.

Asevera que al momento de la tragedia, varias autoridades arribaron para brindar auxilio y socorrer a los afectados, inclusive se dio seguimiento para el levantamiento de escombro, árboles y la reactivación de energía.

Inclusive, “elementos de Protección Civl realizaron el censo y la cuantificación de los daños; el apoyo llegó después pero no de forma equitativa”.

“Nos estregaron 10 láminas por casa, pero a otras personas con viviendas cimentadas y bien construidas recibieron más.

“Sus daños fueron menores que el de nosotros, sin embargo eso a las autoridades no les importó, casi suplicamos el apoyo”, afirma Moguel.

Más adelante, en la calle Río Jaltenango, se observa una morada en condiciones vulnerables, también afectada por el fenómeno climatológico y abandonada por las autoridades.

Nos recibe cordialmente Guadalupe Zepeda López, de 70 años.

Madera y unas láminas que recibió son la base de su hogar; su piso es de tierra, donde sus nietos juegan y corren descalzos; quizá lo sabe pero la humedad y el frío que traspasan los huecos de su hogar pueden recaer en su salud o en la de siete familiares que ahí también coexisten.

Lupita comenta que recibió 10 láminas, pero al igual que el primer caso, le inquieta que otras viviendas con daños menores se vieron mayormente beneficiadas.

Resulta difícil imaginar cómo aguantan las lluvias que han presentado en los últimos días; los huecos de su techo de lámina son amplios y el agua prácticamente recorre e inunda toda la vivienda de Lupita.

Con respecto a las clases en línea o por televisión que inician hoy, Zepeda López afirma que no tiene idea de cómo es eso. Carece de todo, por lo que sus nietos perderán este ciclo escolar mientras su situación mejora.

Los nietos de Lupita no concluirán la primaria por falta de recursos, por lo que este ciclo escolar desertarán.

La señora vive en medio de la pobreza, situación que pone a sus nietos en desventaja en este nuevo modelo educativo implementado por la pandemia.

Afirma que las clases a distancia dejan fuera a los pobres, por lo que se ven obligados a invertir los pocos ahorros en herramientas digitales, sin embargo, tampoco les alcanza para adquirir un celular y mucho menos internet.

Este modelo educativo desde casa plantea escenarios y situaciones dispares, situación que afecta a cientos de familias de escasos recursos, por lo que la educación de muchos niños y jóvenes se encuentra en riesgo y la brecha digital se verá reflejada hoy.