Una gran parte del fracaso de las empresas en Chiapas y en México está basada en la falta de planeación financiera, la forma de asociación y el poco conocimiento en la industria, puntualizó Pepe Villatoro, director general de Fuckup Nights, una organización cuyo objetivo es contar los fracasos empresariales para conseguir éxitos.
Narró que en septiembre de 2012, en una reunión informal de amigos, discutían cómo todo el mundo habla de los grandes empresarios, pero pocas veces se cuentan los fracasos que se tienen para alcanzar o no el éxito.
Después de aprender las historias que ocurren en cabezas ajenas y que son similares en otras personas, se presentó la oportunidad de replicar estas historias en otras ciudades del mundo que ahora incluyen a Tuxtla Gutiérrez.
El impacto que ha tenido Fuckup Nights se ha replicado tanto que, actualmente, tienen presencia en 300 ciudades que están distribuidas en 80 países, lo que ha permitido la generación de otros modelos de estudios.
Ahora tienen la oportunidad de trabajar y colaborar con las empresas más grandes del mundo; no obstante, también han participado con universidades, escuelas de negocios y hasta con recomendaciones para la implementación de políticas públicas con la Secretaría de Economía.
Para el caso de Tuxtla Gutiérrez, se llevan cuatro años compartiendo los fracasos profesionales o empresariales; con charlas y pláticas no superior a siete minutos y 10 imágenes, se exponen los casos de personas donde sus empresas “quebraron”.
Las mediciones del cambio de mentalidad en los ciudadanos que forman parte de las charlas, sí se hacen pero en aquellos grupos de control; principalmente con las empresas, sin embargo, también han recibido mensajes de motivación de personas que han llegado a escuchar, solamente, historias de fracaso.
En todo el mundo, calculó, más de 100 mil personas participan cada año con esta empresa, en esos espacios tienen la oportunidad de generar mejores opciones después de una experiencia amarga, pero también la población entiende que el éxito no es un estado final.
Actividades
Consideró que la base del éxito de la compañía tiene dos ejes; el primero, la “vibra”, es decir, que todas sus actividades no se hacen con protocolos aburridos, dicen las cosas como sucedieron. Buscan que los oradores sean lo más transparente posible en las charlas.
“La curaduría” como la llama Villatoro, se basa en que las personas no abusen del micrófono y se enfoquen en la vulnerabilidad de los fracasos.
El contenido está dirigido para todo tipo de público: personas exitosas, famosos, de a pie o aquellos que hayan fracasado varias veces, todos tienen cosas buenas historias que contar.












