Los pueblos indígenas se convirtieron a lo largo de los años en los guardianes del acervo cultural y de la biodiversidad en cada país del mundo, por lo que preservarlos tendría que ser una obligación gubernamental, más en estos tiempos, cuando la pandemia del Covid-19 está impactando a los sectores más vulnerables de la población, y ellos se encuentran en ese rubro.
Fue en 1994 cuando la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decretó el 9 de agosto como el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, a fin de reconocer los derechos colectivos e individuales que tiene esta parte de la población; para Chiapas se trata de una fecha representativa, considerando las comunidades originarias que abarcan un porcentaje considerable en la entidad.
Visibilizar a esta población, según el Gobierno Federal, permite conocer parte de sus costumbres, idiomas o formas de vivir, sin embargo, son grupos que -generalmente- viven en el abandono, con necesidad de servicios básicos, los empleos en los que son incluidos no son bien remunerados y tampoco las estrategias gubernamentales han funcionado para sacarlos de la marginación en la que se encuentran.
Con base en la información que ofrece el Atlas de los Pueblos Indígenas en México, en nuestro país existen, al menos, 68 expresiones de diversidad cultural que van desde los akatecos, chichimecas, huastecos, lacandones, huicholes, nahuas, mayas, hasta los tseltales, zapotecos y zoques.
A través de la plataforma se destacan aspectos relevantes de las lenguas originarias de nuestro país; por ejemplo, para la entidad en uno de los recuadros aparece el lacandón, que se habla en el estado, particularmente, en la parte de Ocosingo; lo preocupante es que existen menos de mil personas que aún conservan esta lengua materna.
Los últimos datos que tiene el Inegi con respecto al tsotsil, es que es una lengua materna que aún se conserva con mayor énfasis en el estado, más de 400 mil personas se comunican a través de este lenguaje y tiene un promedio de siete variantes que se distribuyen en varias regiones, el riesgo de que desaparezca no es tan alto.
Los datos preocupantes con relación a los pueblos indígenas son los que comparte la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), de las siete mil lenguas maternas que se tienen registradas en todo el mundo, al menos, el 40 por ciento de ellas están en riesgo de desaparecer, uno de los factores que se adjudican en este rubro, es que estas variedades culturales no son enseñadas en las instituciones.
Otras estadísticas muestran que existe un promedio de 370 millones de indígenas en todos los países del mundo y dos mil 680 idiomas están en peligro de extinguirse; se le suma cinco mil variantes culturales y y 90 países que tienen comunidades originarias, entre ellos está México.
La información oficial detalla que en Chiapas, aún y con riesgo de desaparecer, aún están vigentes las lenguas man, mocho, zoque, akateco, chuj, ch’ol, mocho, jakalteco, lancandón, tseltal, tsotsil, k’iche, q’anjob’al, teko y tojolabal; la población de estas comunidades originarias apuestan a temas de inclusión, conocimiento, diversidad y conservación de los aspectos culturales.












