Los impuestos y sus responsables

"A partir de 2012 se elimina la tenencia vehicular como gravamen federal. El análisis de esta medida tiene tres dimensiones: la responsabilidad en la recaudación de impuestos, el pago por parte de los mismos de siempre y el destino de los recursos. En los tres casos, la desaparición de la tenencia podría ser un incentivo para que el Estado haga bien su tarea. Hasta ahora, sin embargo, no hay elementos para suponer que así será.

Con el fin de este impuesto, que supuestamente sólo tendría el objetivo de financiar los Juegos Olímpicos de 1968, las entidades de la República se quedarán sin una importante fuente de ingresos federales. Frente a ese dilema, hay tres escenarios: o los estados se aprietan el cinturón, o recurren a la emisión de deuda, o cobran un impuesto -quizá varios- que compensen el déficit. La mitad de las entidades ya optaron por la última opción.

Si bien la decisión del presidente Calderón de forzar a los estados a cobrar sus impuestos podría parecer una maniobra política, en el fondo sí hay un problema estructural: hoy día 97 por ciento de los ingresos tributarios los obtiene el gobierno federal y únicamente el tres por ciento los gobiernos estatales y municipales. En países de este hemisferio como Estados Unidos, Canadá, Argentina y Brasil la proporción que obtienen las autoridades locales es mayor al 35 por ciento.

Se entiende que por el pasado presidencialista y autoritario de México las entidades no fueran independientes. Pero a más de diez años de transición en el Ejecutivo federal y al menos quince años de pluralidad parlamentaria sorprende que la balanza siga estando tan inclinada. Cualquiera pensaría que con tal dependencia los estados están sometidos al poder del Presidente. Todo lo contrario.

La situación ha llegado a un límite. La aversión a cobrar impuestos -a otros que no sean los cautivos de siempre- ocasionó ya el crecimiento exponencial de la deuda de algunos estados, los cuales pretenden pasarle la factura a la Federación.

Dicen los representantes de los poderes locales que, al final, las participaciones que reciben son ""sus"" recursos porque esos impuestos se cobran a habitantes de los estados. Sí, la diferencia es que los gobiernos estatales se limitan a recibir el dinero, no lo recaudan. Quieren los beneficios, mas no las obligaciones, incluidas la de transparencia y rendición de cuentas.

La tenencia es hija de la desidia de la clase política, que desde hace 40 años no ha querido realizar una reforma fiscal profunda. El boom petrolero permitió por mucho tiempo aplazar la decisión de ampliar la base gravable y cobrar más a quienes más tienen. Ya no será posible. Es hora de que todos asuman su parte de responsabilidad.

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