"El Día Internacional de la Juventud se festeja hoy con la convicción de que los jóvenes deben ser mejor atendidos y preparados para incorporarse con plenitud a un mundo de infinitas posibilidades de desarrollo, pero muy altamente competido.
Para el Instituto Mexicano de la Juventud, los jóvenes son más aptos que los mayores para la tecnología, pero son rechazados por su falta de experiencia, que naturalmente sólo se obtiene con la edad. Cada ano un millón de jóvenes buscan trabajo, pero sólo se crean 300 mil puestos en el mismo lapso.
Cuarenta por ciento de los jóvenes desertan de la escuela a los 15 anos y las tres cuartas partes de todos saben computación; 60% tienen teléfono celular. Algunos fallecen principalmente por accidentes de tránsito, homicidios y suicidios; algunos -y por desgracia cada vez más- son presas de la drogadicción, el tabaquismo, el alcoholismo y las enfermedades venéreas. Más de un millón de adolescentes mexicanos emigraron a Estados Unidos el ano pasado.
Más de mil millones de jóvenes de 15 a 24 anos se debaten hoy en todo el mundo entre la posibilidad de ser agentes clave de la innovación y el cambio social y las limitaciones de la pobreza y de la deficiente educación que los frenan. Unos doscientos millones de jóvenes deben subsistir con menos de un dólar, 11 pesos, al día.
Por ello, la Organización de las Naciones Unidas propuso como tema de este día ""Encarar la pobreza: los jóvenes y la erradicación de la pobreza"".
Es la educación, y la transición de ella al empleo el aspecto que demanda mayor atención para que podamos ampliar efectivamente el abanico de posibilidades de la superación de los jóvenes.
La educación formal es insuficiente si no se complementa con las actividades artísticas y deportivas, el hábito de la buena lectura y el dominio de idiomas.
El ámbito educativo y cultural, además, es propicio para que los jóvenes establezcan relaciones que perduren a través del tiempo y que suelen convertirse en vínculos amistosos y profesionales más sólidos.
Junto a los estímulos para encauzar a los jóvenes por la senda de la preparación y la superación intelectual y física, y los intereses de aportación social, es igualmente necesario combatir a las mafias criminales que ven en la juventud sólo a clientes potenciales de la prostitución y de las drogas.
El Día Internacional de la Juventud debe celebrarse con un compromiso mayor de todos, en particular de los adultos, para contribuir al sano y cabal desarrollo de nuestros jóvenes. Esa es nuestra responsabilidad ineludible.
Y son ellos, los jóvenes, quienes tienen la responsabilidad de caminar con pasos firmes hacia la consolidación de su futuro en condiciones óptimas.
Son ellos quienes habrán de conducir al país, a su gente y a su destino, hacia los terrenos del todo cumplido para todos.
Tenemos una gran responsabilidad con los jóvenes. Ellos tienen una gran responsabilidad con su futuro. En todo caso, abrámosles las puertas, facilitemos su acceso a los espacios del trabajo, del desarrollo y de la creación. Ellos, a fin de cuentas, ocuparán nuestro lugar en el futuro. (El Universal)
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