"Lourdes Mendoza * CP. zQuién no se ha dado una vueltecita a lo largo de la calle 4S. Oriente Sur, de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, empezando por el viejo mercado ""Gustavo Díaz Ordaz"" o por el recién estrenado ""Pascacio Gamboa""?, siempre en busca de algún comestible, ropa, zapatos, herramientas, muebles, artesanías, especias o bien de una ""cháchara"", entre la gran variedad y bajo precio.
Y es que a lo largo de tres kilómetros, en promedio, se encuentra de todo, como en los famosos ""tianguis de pulgas"" de Tijuana, Ciudad Juárez, Guadalajara o bien los famosos ""mercados sobre ruedas"" del Distrito Federal.
La gran diferencia en Chiapas es que en cuestión de comida sobresale en cantidad la típica de las distintas regiones, es decir, se vende desde queso de Jiquipilas, cecina de San Cristóbal, pan de Comitán, fruta de Villaflores; frijol de La Frailesca; pollos vivos traídos de Coita; calabacitas tiernas de Arriaga y un sin fin de alimentos que expenden las chamulas en sus ancestrales cubetitas (que equivalen a pesar en báscula) y dar un precio fijo.
Según autoridades del municipio tuxtleco en promedio diario en la calle 4S. Oriente Sur se calcula una afluencia diaria de dos mil 500 personas a pie, más las que atraviesan la zona en automóvil o en algún transporte público.
De los más de 800 puestos instalados en la banqueta (y algunos en el arroyo vehicular), sólo 350 tienen permiso de las autoridades, previo pago mensual; los demás son administrados por varios líderes, que llevan anos a la cabeza, cobrando una cuota diaria de 20 a 150 pesos por vendedor (según el giro comercial).
El destino de esos miles de pesos diarios se desconoce, pero lo que los comerciantes informales aseguran es que ""nadie los molesta para vender su mercancía"", esto es, ninguna autoridad municipal.
Por lo que entre la variedad de productos se encuentra ropa ""gringa"" desde 10 pesos la prenda hasta discos y películas ""pirata"", pasando por infinidad de trastes para el hogar; herramientas, accesorios para aparatos eléctricos y celulares; adornos personales y zapatos, muebles, entre otros.
Los precios siempre son bajos, comparados con los que se observan en los aparadores de la Avenida Central o de los grandes centros comerciales del Boulevard Belisario Domínguez. Por ejemplo, una ama de casa puede adquirir ropa interior en 10 pesos cada prenda; los jóvenes encuentran camisetas con estampados de sus grupos de rock favoritos o de equipos de fútbol en 20 pesos; una adolescente se puede ""ajuarear"" con prendedores, cadenitas para mano y cuello y hasta aretes por menos de 30 pesos.
Y para los adultos mayores los elotes tiernos bien cocidos (5 por bolsa) a 10 pesos le pueden alegrar el día al sentarse en una banqueta a saborearlos con su ""polvojuan"" (chile piquín con limón).
Para hombres y mujeres con mucho apetito están los tacos de ""cochi"" o los pollos al pastor con espagueti que se venden contra esquina del Mercado Díaz Ordaz.
Para mayor formalidad de los transeúntes de la 4S. Oriente Sur no falta la vueltecita por el mercado Díaz Ordaz, uno de los 10 mercados más antiguos de Tuxtla Gutiérrez y para no dejar incompleto el recorrido pues entran a conocer el mercado ""Pascacio Gamboa"", que recién inauguró el gobernador Juan Sabines Guerrero y que ya se encuentra repleto de comerciantes que dicen sentirse muy contentos con sus nuevos locales, aunque con la siempre molestia de la competencia que consideran ""desigual"" con los comerciantes del exterior.
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