Los molinos, el inicio de la cadena de consumo

Los molinos, el inicio de la cadena de consumo

Uno de los retratos más comunes en las madrugadas de los transportes públicos de Copoya y El Jobo, es observar a hombres y mujeres bajar con cubetas de nixtamal, cacao, maíz tostado y especias, todos con rumbo a los molinos, donde don Julián Nolasco Fuentes desde hace 20 años atiende, “es una empresa para servir a todos los tuxtlecos; comenzamos jugando y terminamos creando”, expresa.

Don Julián ve a los molinos como una parte importante para la preservación de las tradiciones culinarias de los chiapanecos; pinoles, tascalate, pozol y la elaboración de chorizos ocupan de este servicio; “yo siempre le digo a mis colaboradores: póngale empeño a su trabajo, porque en nosotros empieza el proceso de la comida que va a la mesa de las familias”, enfatiza.

Origen

Cuenta que la idea de los molinos se dio debido a su herencia campesina; es nacido en el poblado de San Marcos, en Ixtlahuaca, Estado de México, “donde predominaron los belicosos otomíes”, exclama; contó que en 1956 su padre introdujo la energía eléctrica en ese poblado y puso un molino. “Desde ahí dije: cuando yo pueda y termine mis estudios quiero dedicarme a la molienda”.

Nolasco Fuentes es químico, y cuenta que tiene experiencia en la industria papelera y de hules, donde aprendió el proceso de las grandes maquinarias de pulverización, las cuales le sirvieron de inspiración para adaptar motores a dos sus máquinas y así hacer unas trituradoras finas, que usa para plantas medicinales, que tiene que limpiar completamente después de cada molienda.

Aparte posee 11 máquinas que se usan para determinados productos con la finalidad de que no exista la contaminación de estos; las tiene desde tradicionales para nixtamal, las cuales suelen manipularse constantemente y automatizadas, para las mezclas de cereales. En total, dice que al día llegan a moler cuatrocientos kilos de producto.

“Aquí tengo mi inversión de vida, y aquí está mi resultado de todo mi trabajo; pero yo estaré hecho polvo y los molinos en Chiapas continuarán siendo indispensables para las familias,” concluye.