Tercera parte de tresLos Estados opresores se equivocan al utilizar sistemas de dominación, que les nublan la vista ante la lontananza por donde los pueblos oprimidos renacerán cargando como estandartes al nuevo socialismo y los aparatos de fe distantes de sangre y dolor, inclinados en cambio, hacia la misericordia y la revolución roja que palpita al ritmo de la paz.
Breviario de aforismos
En los últimos años, México ha perdido calidad moral ante el mundo por, evidentemente, seguir prioridades que no son necesariamente las de su pueblo (…) más temprano que tarde el socialismo regresará (…) el socialismo debe ser democrático o se parece demasiado al fascismo (…) el principio del socialismo moderno es priorizar las necesidades específicas de cada pueblo (…) Lo primero que debe hacer un movimiento serio, es serlo (…) Solamente los socialismos demócratas perdurarán (…) Las luchas por la fe son riesgosas y sangrientas.
Regresando a la narración en primera persona -en esta última entrega de la entrevista concedida- Eraclio Zepeda Ramos, el poeta, luchador social y estadista, ofrece una amplia perspectiva sobre las necesidades del mundo, donde los conflictos de fe y la desigualdad social son ahora, como lo han sido siempre, detonantes de conflictos mundiales que contraponen la sobrevivencia social ante un sistema moral coercitivo de existencia.
EZR: Los actuales conflictos en el mundo obligan actuar con sobresalto pero cautela como la observación de una mamba blanca. Entre estas dificultades, los de fe representan uno de los problemas más graves de las relaciones internacionales desde el origende los tiempos.
De estos temas son especialmente sensibles los pueblos mahometanos, pues son una raza combativa y cualquier ofensa hacia Mahoma, su líder doctrinal, les genera una reacción agresiva inmediata.
Muestra de ello es la actual crisis que podría ser por lo menos continental, donde un grupo de estadounidenses irresponsables crearon un video provocador contra Mahoma, producto del cual los mahometanos reaccionaron de forma terrible y asesinaron al embajador de Estado Unidos en el norte de África.
Sobre estos argumentos, México no ha estado exento, pues tiene la experiencia terrible de la Guerra Cristera que ensangrentó al país. Por ello, y ante la experiencia sangrienta, es necesario todo el esfuerzo del mundo y particularmente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), primeramente, para tratar de resolver de inmediato eventuales conflictos religiosos, pues además de ser dolorosos y sangrientos, tienen el detonante de multiplicarse a muy rápida frecuencia.
Sobre todo, cuando además del conflicto de fe, se suma la divergencia económica y social. Por ello, respecto de la disensión entre los ricos y pobres, más temprano que tarde el socialismo regresará al mundo político y de gobierno como un sistema de orden.
Será uno nuevo, revitalizado por el pensamiento moderno y estructurado en torno al sistema democrático.
En este tema, la caída de la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URRSS), que ocupaba la tercera parte de la superficie terrestre, dejó una severa pero ineludible enseñanza: solamente los socialismos demócratas perdurarán. Y es que la caída de la URSS significó un severo golpe a la lucha por una sociedad igualitaria pues, además de que era la vanguardia del socialismo, con su caída sucumbieron las democracias populares de Europa.
Sin embargo, dejó la enseñanza que el mundo social de la URSS era perfectible, tenía problemas de democratiza ción, y ese es un tema de vital importancia en la sobrevivencia de los sistemas sociales, pues el socialismo debe ser democrático o se parece demasiado al fascismo y eso es imperdonable.
Este escenario en América ha tenido y tiene diversos “espejos”. Actualmente es sumamente interesante la práctica social que Rafael Correa en el Ecuador ejerce, aunque adolece de un tema que es de vital importancia y del cual Correa está consciente: todo régimen socialista debe en principio atender sus propias transformaciones e intereses, cuidando no formar parte de movimientos internacionales que no tengan entendido de sus particularidades locales que deben tener como final determinado la redención de los pueblos oprimidos.
Esto significa que se debe ser cauteloso antes de sumarse a pensamientos o dar direcciones políticas. Tema en el que México ha perdido mucho en los últimos años, y es que en doce años de gobierno panista, el país ha perdido autoridad moral ante el mundo, por, evidentemente, seguir prioridades que no son necesariamente las de su pueblo.
Por ello, una de las primeras acciones a desarrollar en los próximos años deberá ser vincularnos más con América Latina, pero ser cautelosos en el camino para no dejar atrás las necesidades específicas de nuestro país.
En este sentido -prosiguió- es de admirar el sistema social de gobierno que practicó en algún momento Chile, el cual seguro regresará, situación muy parecida a la de Lula da Silva en Brasil.
En tanto que no hay más que observar con sarcasmo y desconfianza lo que hace Chávez en Venezuela, pues lo primero que debe hacer un movimiento serio es serlo, y las “cuchufletas” de Chávez desestiman las grandes necesidades de redención que tiene no solamente el pueblo venezolano sino el mundial.
En este contexto, países como el brasileño y el chileno en su momento, permitieron la toma de partida de una gran herramienta; la Iglesia al servicio de los pobres, esto mediante la praxis de la Teología de la Liberación como aparato de fe al servicio de los más necesitados.
Y Chiapas no fue ajeno a este movimiento que se activó con el obispo Samuel García, quien intentó aplicar algunas normas de esta Teología, algunas muy bien asentadas y otras que se le fueron de las manos, pero igual sembraron un precedente en Chiapas y entre los chiapanecos que conocieron el perfil misericordioso, justo y liberador de una doctrina que, inicialmente, les había coartado el pensamiento.
Por desgracia sumada para el mundo entero, Jan de Vos se esfumó de la vida terrenal –al igual que don Samuel Ruiz- tras años trabajando en Chiapas, a donde llegó como teólogo de la liberación y, es decir, que era él quien acuñaba los “extravíos” que don Samuel tenía entre los pueblos indígenas.
Pero tras la partida de los grandes generadores del pensamiento socialista en la Iglesia, aún quedan hombres combatientes que se oponen a la desaparición de la igualdad en un mundo de fe. Es el caso de Leonardo Boff, uno de los más destacados representantes del movimiento que ha sido, además de excomulgado, enviado a Brasil, donde parecería El Vaticano ha decidido despachar a los “revoltosos de la fe”, como el caso del mexicano Felipe Ortiz, que también tiene refugio en el país suramericano, puntualizó Eraclio Zepeda, un hombre que –como otros pocos- se ganó el respeto de la única forma en que un guerrero sabe ganárselo, guerreando.
Aquí termina pues la entrevista segmentada que Eraclio Zepeda concedió, misma que por su naturaleza expresiva y practicante del pensamiento requirió tres entregas.












