Los reportes de la CIA

"Contra sus tradicionales prácticas de discreción y secrecía, ayer la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, en un informe presentado al Senado estadounidense, colocó a México, junto con Cuba, Venezuela, Haití y Colombia, dentro de un grupo de países latinoamericanos ""potencialmente inestables"". Peter Goss, director de dicho organismo, aseguró que en el caso de nuestro país, esto es así porque la campana presidencial de 2006 ""probablemente paralizará el progreso de las reformas fiscal, laboral y energética""; es decir, según este reporte, México entrará en una fase de debilitamiento político en el ano electoral y, por lo tanto, de riesgo continental.

Llama la atención, primero, que se haga público un informe de inteligencia estadounidense, que presuntamente involucra temas de su seguridad nacional.

Por otro lado, resulta extrano que los procedimientos de democracia interna en México sean motivo de preocupación o incluso de temor entre las autoridades del vecino país, pues el informe mencionado no cita las razones que le llevan a concluir a la CIA que la falta de reformas en el Congreso de la Unión nos convierte ""potencialmente"" en un foco de inestabilidad.

Si se fuera suspicaz, la difusión pública del informe y la falta de argumentos sólidos podrían interpretarse como planteamientos de mala fe, que en nada ayudan al entendimiento entre ambas naciones, lo que parecería una campana de mensajes devastadores hacia nuestro país si, además, consideramos otro documento reciente, éste del Departamento de Seguridad Nacional, en el que se expresan las reservas del gobierno estadounidense respecto de la vulnerabilidad de la frontera entre México y Estados Unidos, a la que se ubica como un problema para ellos, ya que terroristas vinculados a Al-Qaeda podrían ingresar a dicho territorio ""como migrantes ilegales"".

Es un exceso que un organismo de inteligencia considere el intenso debate político interno propio de una democracia que intenta consolidarse y la ausencia de reformas energética, fiscal y laboral atribución de nuestros legisladores en tanto no exista un consenso nacional en dichos temas, como algo que pueda afectar la estabilidad de México y, de ahí, según este reporte, también la estadounidense. Peor aún, los reportes de la CIA y el del Departamento de Seguridad Nacional parecen surgir cuando se está retomando en la agenda bilateral el tema migratorio, y apenas unas semanas después de que el Departamento de Estado norteamericano hubiera difundido una alerta a los ciudadanos de su país que se adentraran en nuestra frontera norte.

Visto así, las senales enviadas por la administración del presidente George W. Bush hacia México son erráticas. Una relación fundada en la confianza y el entendimiento puede prescindir de amagos.

Por ser la CIA el origen de las reservas hacia México, concluimos que no se está hablando de un documento meramente académico de información, sino de una herramienta gubernamental que tendrá consecuencias en la toma de decisiones dentro de la diplomacia estadounidense. Si el análisis, como parece, carece de rigor o llega a conclusiones cuestionables a partir de supuestos bastante debatibles, entonces el gobierno de Washington actuará sin elementos sustentables para su toma de decisiones. Mala fe o información sesgada o insuficiente son elementos que danan cualquier toma de decisiones, pero más si esto involucra a dos países que intentan encontrar puntos de acuerdo. (El Universal).

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