Dependiendo la magnitud de un incendio forestal y en un marco preventivo para Chiapas por la intensa sequía que se avecina, se podría requerir la participación de más personas e instituciones, según información proporcionada por la Comisión Nacional Forestal (Conafor), pero invariablemente estos fenómenos pueden disminuir mediante la prevención en acciones de ingeniería, educación y supervisión legal.
Según la clasificación de la Conafor, los incendios se dividen en tres niveles: de pequeña dimensión o nivel I, de proporción mediana o nivel II y de magnitud o nivel III, los cuales son atendidos de manera diferente.
Los de pequeña dimensión, para ser controlados requieren solo de la participación de las brigadas de las instituciones oficiales responsables en el estado, es decir, de la Conafor y el Gobierno estatal, así como de personal voluntario de las comunidades.
Los de proporción mediana requieren de la participación de otras instituciones como Protección Civil, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y Gobierno municipal, sumados a los esfuerzos del Gobierno estatal, del personal voluntario de la sociedad y la Conafor.
Los de magnitud, requieren la participación y recursos del Gobierno federal a través de la Sedena, Protección Civil, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
En el caso de estos últimos tipos de incendio se puede llegar a requerir ayuda internacional con brigadas, equipo especializado y aéreo (Estado de Emergencia Internacional) y personal voluntario de organizaciones del sector social y privado.
La manera de reducir las posibilidades de que surjan incendios forestales es con obras de ingeniaría que implican reducir la acumulación de material combustible o modificar su continuidad, tanto en forma horizontal como vertical: brechas cortafuego, líneas negras, podas, chaponeos, aclareos y quemas prescritas, entre otras.
También mediante actividades educativas que contemplan la revalorización de los recursos naturales y la adquisición de hábitos de cuidado a las zonas forestales: campañas de difusión e información, capacitación y asistencia técnica para el uso del fuego en poblaciones rurales y urbanas.
Supervisión legal para verificar que se cumplan las leyes, reglamentos y normas relativas al uso del fuego en el territorio nacional, también resulta relevante en materia de prevención de incendios.












