Originario de Chenalhó, que es una de las zonas que presenta más carencias en Chiapas en todos los rubros, el menor Luis Fernando rompió con todo tipo de pronóstico. Su diagnóstico fue en el 2015 y convivió con las quimioterapias a lo largo de dos años y 10 meses, y sí, hoy puede presumir que venció a la leucemia linfoblástica aguda.
Se trata de un cáncer que se origina en la médula ósea y que provoca que no se genere la cantidad suficiente de sangre, son reemplazadas por células malignas.
La oncóloga pediatra del Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP), Mayra López Ruiz, explicó que el niño (de 7 años) recibió un tratamiento intenso, debido a la tierna edad con la que se diagnosticó su padecimiento, eso elevaba las posibilidades de que las medicinas no respondieran de forma adecuada.
La persistencia de los padres de Luis Fernando y la intervención de todo un grupo multidisciplinario fueron claves para salvar la vida de este infante. Recientemente tocó esa campaña que está llena de fe y alegría, ese acto confirma que venció el cáncer.
Septiembre no solo es el mes más patrio en México, se trata de una fecha relevante para hacer conciencia sobre el cáncer infantil a nivel internacional. Las familias deben estar pendientes de algunos cambios en sus hijos: cansancio, que se pongan pálidos, crecimiento en los ganglios, sangrado o aumento en el estómago. Si eso ocurren, se tiene que llevar con un especialista.
“Estoy muy contento, ya le van a dar de alta definitiva. Mi niño cuando le detectaron la enfermedad tenía ocho meses. Lo vimos con los puntos rojos que tenía, como si fueran piquetes de pulga y moretones en todo el cuerpo”, relató Marcelino Díaz, padre del menor.
Después de detectar estas anomalías, Luis Fernando fue llevado a un centro de salud en Chenalhó. Le sacaron sangre y los resultados arrojaron que estaba bajo de plaquetas. Posteriormente, los mandaron a Chamula, después a San Cristóbal de Las Casas y terminaron en el HEP para una revisión más minuciosa.
Junto a su esposa, tomaron la decisión que el menor enfrentara los procesos de quimioterapia para su recuperación, “con la voluntad de Dios pudimos lograrlo (…), nosotros hicimos todo, los doctores y enfermeras también hicieron su trabajo”.
La familia de Luis Fernando espera que pueda continuar sus estudios y confía en que la enfermedad no regrese. Para los padres y madres que enfrentan una situación similar, Díaz dijo que es importante que no dejen de llevar a sus hijos a sus tratamientos, para que sanen antes del tiempo programado.












