Desde la madrugada, antes incluso de que el sol asome, tuxtlecas y tuxtlecos, ya se forman en el patio del Ayuntamiento. Buscan una ficha, una oportunidad y, sobre todo, ser escuchados. Así comienzan los Lunes del Pueblo, una estrategia impulsada por el presidente municipal, Ángel Torres, que apuesta por el contacto directo con la ciudadanía.
Se trata de un ejercicio que combina cercanía, largas filas y atención directa con resultados inmediatos.
El programa, que arranca formalmente a las 9:00 de la mañana y, en algunas ocasiones, se extiende con jornadas de hasta 15 horas, se ha convertido en un punto de encuentro entre autoridades y habitantes de la capital chiapaneca.
Ahí, sin intermediarios, las y los ciudadanos exponen problemas de alumbrado, seguridad, calles y servicios públicos frente al propio alcalde y su gabinete.
Pero detrás de esta cercanía hay jornadas intensas que, en ocasiones, se extienden hasta la madrugada del día siguiente.
Un proceso complejo
Luz Beatriz Marina es una de ellas. Con la ficha número 49 en mano, relató que tuvo que llegar desde las 3 de la mañana del viernes previo para asegurar su lugar.
“A veces es tedioso por el tiempo, porque no sabes a qué hora vas a pasar, pero vale la pena. Es bueno que hagan estos eventos porque podemos hablar directamente con el alcalde”, comentó.
Aunque reconoció que la espera puede ser larga, también destacó que se han visto resultados en la ciudad, particularmente en el mejoramiento de calles.












