Madre e hija luchan por la justicia en feminicidios

Yamili e Itzel participan activamente en las manifestaciones de las familias víctimas de feminicidios. Diego Pérez / CP
Yamili e Itzel participan activamente en las manifestaciones de las familias víctimas de feminicidios. Diego Pérez / CP

Al perder la vida Yuri Lisset Méndez, una joven profesionista de tan sólo 21 años, la búsqueda de justicia ha llevado a su madre y su hermana a conseguir más que este acto de imparcialidad en su caso, pues ahora se sumaron al activismo en favor de las familias de víctimas de feminicidio.

El 25 de noviembre de 2016, Yamili Trejo recibió un mensaje en el que le pedían tres millones de pesos para volver a ver a su hija con vida, así que lo primero que le vino a su mente fue que a su hija le habían robado el teléfono celular y los ladrones sólo estaban buscando sacar dinero.

Sin respuestas

Supuso lo anterior sin imaginarse que años más tarde buscaría un sinfín de respuestas para así poder obtener justicia por la muerte de su hija, una joven enfermera que fue ultimada con un fuerte golpe de un bate en la cabeza, siendo después puesta en una bolsa y tirada a la orilla de una carretera poco transitada.

Aquel día de su muerte, Yuri salió de la casa donde vivía junto con un amigo en la colonia Santa Ana, y comentó que iría a cenar al fraccionamiento Las Palmas; hoy las investigaciones revelan que eso nunca sucedió y en realidad fue llevada a una carretera que une a Tuxtla Gutiérrez con la comunidad Las Pilas, camino al municipio de Ocozocoautla.

De acuerdo con lo que Yamili relata y constata en las investigaciones, Iván “N” y Yuri descendieron de la unidad en que viajaban y tras una discusión en la que ella dijo que no diría nada de lo que sabía -aunque aún no se sabe qué era lo que realmente sabía-, él tomó un bate, la golpeó fuertemente en el cráneo y finalmente la puso en un par de bolsas para basura, utilizando guantes quirúrgicos, para después dejarla a un costado de la carretera.

Eso es parte de la información revelada por Milton “N”, el otro ocupante del automóvil donde viajó por última vez la enfermera que laboraba en la Jurisdicción Sanitaria I y a quien años antes había conocido mientras estudiaban la carrera de Enfermería.

El caso sigue

Actualmente, Iván “N” está detenido y cuenta con una sentencia dictada, sin embargo, ha recurrido a una nueva instancia legal; en tanto que Milton “N” también se encuentra vinculado a proceso.

Desde aquel lejano 25 de noviembre de 2016, Yamili junto con su hija Itzel comenzaron con la búsqueda de justicia, enfrentándose a la densa burocracia, al desinterés de funcionarios e incluso la hostilidad, pasando también por intentos de soborno, con tal de que no continuaran su camino para lograr su objetivo.

Inclusive, el caso de Iván “N” no ha sido fácil de sobrellevar, puesto que forma parte de una familia estrechamente vinculada al sector empresarial y del poder político, lo que les permite acceder a funcionarios de alto nivel, además de contar con defensores particulares.

Con el paso de los años, Yamili e Itzel también comenzaron a comprender términos legales, pues debieron promover amparos ante diversas instancias estatales y federales, del mismo modo que debieron conocer a detalle la información disponible y la que ellas mismas fueron recolectando en su andar para entender con claridad los pasos a seguir en un juicio.

Aprendizajes

Sus vivencias en este largo andar las llevaron a comprender detalles tecnológicos, entender términos legales e incluso buscar siempre la manera más cordial de dirigirse a cada representante de las autoridades con quien trataban, pues Yamili asegura que está consciente de que son ellos quienes la ayudarán a acceder a la justicia.

Yamili confiesa que su formación católica la llevó a resistir en diferentes momentos en los que sólo pedía a Dios la posibilidad de encontrarse con alguien, con alguna persona con interés genuino de apoyar, sin importar si fuera un integrante del Poder Judicial o de la propia Fiscalía General del Estado (FGE), o alguien en la sociedad dispuesto a colaborar.

Con el paso de los años, y en el avance del caso, la madre y hermana de Yuri se han encontrado con activistas, defensores de derechos humanos, periodistas, abogados e incluso personas víctimas de otros casos, quienes las han alentado a continuar a pesar de una serie de retos en materia jurídica que han debido enfrentar.

Es así que lograron la conformación de la Red de Familias Víctimas de Feminicidio en Chiapas, y esto sin duda les permitió ser más visibles, lo que allanó el camino hasta que se logró la conformación de la Comisión Especial para Conocer, Proponer y dar Seguimiento a las Acciones de Procuración de Justicia Vinculadas a los Feminicidios en Chiapas en el Congreso del Estado.

Aunque reconocen que hay mucho por proponer para legislar y que actualmente confían en algunos diputados que genuinamente pueden ayudar a concretar diversas acciones a favor de las familias víctimas de feminicidio.

También confiesan que lo único que pretenden es conseguir justicia y no buscar más allá con relación a los sentenciados por el caso de Yuri.