En la ciudad de Comitán de Domínguez, una madre cansada de las parrandas diarias de sus hijos adaptó la parte baja de su casa para encerrarlos como medida de contención y castigo, en un intento desesperado porque dejen de ingerir bebidas alcohólicas.
De acuerdo con la información que ha circulado entre los habitantes, e incluso en redes sociales, los hombres adultos son encerrados hasta por tres días seguidos en el espacio que ya es llamado como la “miniprisión” y que se ubica en una humilde casa en el barrio Nicalocok.
En las imágenes de la vivienda se observa una celda reducida, con una puerta negra que da hacia la calle. Situación que preocupa a los vecinos, al no ser una medida adecuada para tratar los problemas de alcoholismo que, al parecer, enfrentan los hijos de la mujer que aún no ha sido identificada.
Desde que las imágenes comenzaron a circular en redes sociales, los usuarios han emitido diferentes posturas, pues hay desde quienes aumentan que la actitud de la madre se debe a la desesperación, hasta quienes creen que la medida solo empeorará la condición de sus hijos.
Otros recomiendan que la señora mejor se encomiende a sus creencias religiosas, mientras que unas opiniones señalan cierta concordancia con su actuar: “Ninguna medida es tan extrema para ayudar a quienes amas. ¿Anexarlos? Quizás ya no le funcionó y pues una madre hace de todo por ver bien a sus hijos”.












