De acuerdo con los reportes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y de la Fiscalía General del Estado (FGE), durante el 2026 Tuxtla Gutiérrez continúa como el municipio con mayor incidencia en delitos sexuales en Chiapas.
Lo anterior se dio a conocer por la Fundación Internacional Granito de Arena, en una conferencia de prensa organizada para que algunos padres y madres dieran su testimonio para visibilizar una realidad que durante años ha permanecido oculta entre el silencio, el miedo y la impunidad.
Atención
Actualmente Granito de Arena atiende a 180 pacientes y sus familias, de entre tres años hasta adultos, con terapias psicológicas, tratamiento médico y asesoramiento jurídico. El abuso sexual infantil ha aumentado en los últimos años.
Esta fundación lleva años trabajando en la prevención y atención de la violencia sexual infantil, tanto en Chiapas como en otros estados del país, buscando y concretando alianzas con congresos estatales, fiscalías y otras instituciones.
Testimonios
Gloria Maldonado es una madre víctima indirecta y sobreviviente de abuso sexual infantil. Contó que el caso ocurrió en su entorno familiar, los presuntos agresores son familiares directos para sus hijos.
Lleva dos años luchando en búsqueda de justicia, pasando varios momentos de revictimización tanto sus hijos como ella, incluso amenazas de muerte y la apertura de una carpeta de investigación en su contra con argumentos falsos por la que estuvo en el penal El Amate.
Cuenta que levantó la voz públicamente para que no les pase a más mujeres y niñas, como un grito de justicia ante la impunidad que vive hoy día, pues los señalados, su hermano y su padre, asegura, se han victimizado con falsos dichos.
Comenta que ha sufrido agresiones físicas, el resto de su familia se fue en su contra, incluso su madre que ha querido proteger a los señalados.
Juan Luis
Un padre que igual es víctima indirecta de violencia sexual infantil. Destacó que no busca protagonismo al decidirse hablar de manera pública, tampoco un beneficio que no sea justicia ante las agresiones a sus hijos, lo cual es un derecho.
Dijo que le ha tocado vivir un calvario para que la agresión a su hija no quede impune, desde el que no le crean por ser hombre denunciando un delito de índole sexual. Les ha tocado ser revictimizados en varios momentos.
Enfático, manifestó que las autoridades deben tomar cada denuncia de violencia sexual infantil con seriedad e investigar a fondo, escuchar a cada mamá o papá, revisar que los funcionarios brinden atención integral y no revictimicen.
En su caso ha recibido amenazas e incluso burlas, así como una denuncia falsa de su expareja por violencia vicaria, con ayuda de una funcionaria pública. Mientras, su hija lucha por superar la agresión.
Liliana Álvaro
Platicó que su hija tiene 21 años, fue abusada desde los seis a los 11 años por un familiar directo que la cuidaba mientras ella trabajaba, al ser madre soltera. Una persona a la que le dio la confianza para cuidar de la niña.
Su hija fue diagnosticada de lento aprendizaje, déficit de atención, discapacidad intelectual. Fue a los 17 años cuando le contó a su mamá lo que ocurrió y desde entonces ha peleado por hacer justicia.
Todo el proceso ha estado plagado de irregularidades, de abogados, ministerios públicos, por ejemplo, desde el inicio el delito fue mal tipificado, le dijeron que se borraría la primer carpeta, iniciaron una segunda, pero solo “le han dado largas”, cuestionamientos, revictimizándolas.
Cansada, con frustración ante la dilación del caso, dice que no le queda más que seguir viviendo por su hija, esperando un castigo para el agresor. Agradeció la ayuda de Granito de Arena para poder sobrellevar el asunto con ayuda psicológica y jurídica.












