Ante la falta de oportunidades, un maestro de Antropología e Historia se ve obligado a vender pay en los municipios de la zona Norte de Chiapas para sostener a su familia.
Fernando Torres Ibarra, originario del municipio de Ixtacomitán, donde vive con su esposa y dos hijos, se quedó desempleado por algunos meses, hasta que decidió autoemplearse, pidiendo a su esposa que le preparara los ricos pays que ella sabía hacer y que él saldría a vender.
Delgado, con gran actitud y un trato amable con la gente, comenzó a ofrecer los pastelillos con mermelada de frutas de diferentes sabores, primero en su municipio y posteriormente en otros.
Con su charola de plástico, donde lleva los sabores de queso, coco con piña, capuchino, queso con coco, fresa y nuez, recorre municipios de Tapilula, Rayón, Pichucalco, Juárez y Reforma, donde en ocasiones lo sorprende la noche en su lucha diaria por terminar sus productos.
Ayuda a su esposa para hacer 50 pays diariamente, que en días “buenos” los vende todos, mientras que en otras ocasiones no lo logra. Sin embargo se levanta con el mismo ánimo, saliendo a la carretera para pedir aventones de ciudad en ciudad, para no gastar en pasaje pues el costo del mismo merma sus ingresos.
Con una sonrisa en el rostro señaló que su forma de vender su producto es brindarle una sonrisa a su cliente y decir: “Pay, amiga (o), llevo de todos los sabores”, sin desanimarse cuando nadie le compra en un lugar, pues sabe que siempre habrá alguien que lo haga.
Con una férrea determinación continúa su trabajo hasta la tarde, solo para ganar algunos pesos que le ayuden al sostenimiento de su familia, que espera ansiosa su regreso a casa, en ocasiones ya entrada la noche.
“Si no hay empleo, tenemos que buscar la forma de sobrevivir debido a que día con día se incrementa el costo de los productos de primera necesidad, la vida se encarece y los hijos piden”, añadió al señalar que utiliza sus ratos libres para enseñar a niños de escasos recursos, pues su verdadera pasión es dar clases.












