Maestros del estado de la región Comitán realizaron una marcha pacífica la tarde de ayer para exigir se derogue las reformas a la ley del Isstech que fue aprobada por el Congreso del Estado el pasado mes de febrero del presente año, al considerar que lacera la economía de los profesores por el descuento que les aplicarán de hasta un 20 por ciento del sueldo que perciben para las prestaciones.
La marcha que realizaron fue sobre el bulevar Dr. Belisario Domínguez Sur, hasta la Clínica del Isstech, que se ubica sobre la 2ª calle Sur, entre 2ª y 3ª avenida Oriente de la ciudad de Comitán
Sobre esta situación, el profesor Artemio Pérez Moreno dio a conocer que la aprobación de esta reforma va a perjudicar principalmente a sus compañeros de nuevo ingreso y a los de una antigüedad no mayor a 10 años.
Refirió que anteriormente les realizaban un descuento del ocho por ciento directo al salario para las aportaciones de pensiones y jubilaciones, servicios médicos, administración y prestaciones socioeconómicas.
Pero con la reforma aprobada el 18 de febrero los descuentos pasarán hasta un 20.5 por ciento, un aumento del 12 por ciento directo al salario, “algo que lacera la economía de los maestros”, señaló.
Dicha reforma fue publicada en el Diario Oficial el pasado 2 de marzo, por lo que al tener conocimiento de esto hubo inconformidad de la base trabajadora de los diferentes niveles: preescolar, primaria, secundaria, telesecundaria, preparatoria, música y educación física.
Es por ello que acordaron realizar la movilización con la representación de las diferentes delegaciones de la región Comitán, para exigir a sus representantes sindicales en el estado para que retomen el caso, ya que ellos son los que deben de actuar primero.
Reforma
La referida ley ha sido objeto de reformas en sus disposiciones en cuatro ocasiones, no obstante, en estas reformas no se adecuaron de fondo las condiciones y requisitos para acceder a las pensiones, lo que ha presionado a las finanzas del instituto y a las del Gobierno del Estado.
Las causas fundamentales de la descapitalización del Sistema de Pensiones del Estado son las siguientes: incremento en la esperanza de vida; decremento en la tasa de crecimiento de nuevos trabajadores; mal diseño del salario regulador; insuficiencia de aportaciones y pensiones dinámicas.
Los sistemas que otorgan prestaciones a edades tempranas resultan extremadamente onerosos, resultando material y financieramente imposible que el Estado haga frente a esos compromisos, colocando en estado de riesgo no sólo la seguridad social de los trabajadores, sino las finanzas públicas estatales.












