Con una gran concentración en las oficinas de Servicios Regionales de Tapachula, de la Secretaría de Educación en Chiapas, maestros integrantes de las bases del Movimiento Magisterial y Popular de Chiapas del SNTE-CNTE iniciaron la jornada de lucha de 72 horas.
Esta jornada incluye plantones, marchas y tomas de edificios públicos. Entre las demandas se encuentra la petición de mayor seguridad en los planteles educativos, el cambio de dirigencia sindical sin presión gubernamental y el cumplimiento de acuerdos como las cajas de ahorro.
Previo al inicio de la jornada de lucha, el coordinador de la Organización V de la Sección VII del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE), Ervin Herrera Estudillo, enfatizó la necesidad de salir a las calles para exigirle al gobierno, ya que ha mantenido una cerrazón al diálogo, sobre todo al dar respuestas a los planteamientos.
Expuso que el tema de mayor actualidad en Chiapas es el relacionado a los problemas generados por la inseguridad y que se han reflejado en los centros escolares de Chiapas; los intoxicados de las secundarias de Tapachula, Bochil y Tuxtla Gutiérrez “son un ejemplo vivo de que no se les está atendiendo en materia de seguridad”.
Señalan que se está tratando de minimizar este grave problema, porque se está confrontando en materia de información, ya que el tiempo ha pasado y aún no se saben las causas. Esa especulación es grave porque deja a padres de familia y maestros en la incertidumbre de saber si existe o no drogas en las escuelas.
En este sentido, dijo que se ha exigido mayor seguridad y vigilancia de los alimentos que se venden dentro y a los alrededores de los centros escolares. La delincuencia está descontrolada, es una amenaza y para nadie es un secreto la venta de drogas a los jóvenes.
Dijo que también la jornada de lucha es por los estudiantes de Ayotzinapa, cuyo caso ha quedado impune y sin respuestas, las cuales deben darse a los deudos y a los estudiantes.











