El magistrado presidente del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, Plácido Morales Vázquez, compartió en exclusiva para Cuarto Poder su visión sobre los libros de texto gratuitos de la Nueva Escuela Mexicana (NEM).
Sostiene que los conceptos que tiene la Constitución son suficientes para hacer algo con la educación de niñas y niños y/o quien tenga acceso a la educación.
“La educación es la educación para la libertad, así es el concepto de incorporación del educando”, sostuvo.
—¿Qué entendemos por inclusión en la educación?
Es tener una libertad de conciencia que le permita dirimir, tener el libre albedrío, para dirimir lo bueno y lo malo, lo valioso de lo negativo, ese es el proceso de la educación, pero es un concepto general; para eso la educación invita a pensar, tiene que explicar al educando el entorno, tiene que explicar al educando la convivencia del ser humano con la naturaleza y por último, los valores colectivos.
—Respecto a la publicación del contenido de las guías educativas que van a servir para los libros de texto gratuitos, ¿se está buscando instaurar el comunismo a través del adoctrinamiento?
El comunismo no existe actualmente en el mundo, prácticamente se ha extinguido en cualquier parte del mundo. El comunismo era adoctrinamiento, lo cual es que un dogma se le imponga a alguien, el dogma puede ser cualquiera.
Cualquier principio o idea que no se debata es un dogma y lo que se busca con la educación, en el sentido de Paulo Freire —en el libro “La educación como práctica de la libertad” o “Pedagogía del oprimido”—, es que uno aprenda a deliberar.
Si en la escuela me infunden una idea, por ejemplo, que los mexicas fueron los defensores de la patria, yo puedo tener información y deliberar que no lo eran porque eran los tiranos de su propio pueblo.
Las y los maestros son quienes pueden aportar una idea al proceso de la educación.
Quien puede aportar una idea al proceso educativo es el maestro, por ese ejercicio integral que tiene que hacerse entre contenidos educativos y educativo y quien es el pedagogo que es el maestro y aparte el Consejo Técnico que tiene que ir dando la orientación, que le tienen que dar particularidades a cada proceso educativo.
—Entonces, ¿los libros integran una visión global y una regional?
La educación es global, porque hay valores universales que tienen que aceptarse en todas las sociedades del mundo; por ejemplo, los derechos humanos, pero hay valores regionales, es decir, yo que estudié en una escuela en Coita, en donde pude haber tenido una educación distinta de un niño que nació en Chenalhó, en Tenejapa o en Oxchuc; valores comunitarios en otra región y en una entidad a la donde fue incorporado sin que él hubiera manifestado una voluntad, lo que trae es su raíz identitaria, por eso la formación tiene que se integral, porque se está buscando la igualdad y esta no se va a hacer por la ley. Mañana somos iguales los hombres con las mujeres.
—¿Qué puede decir sobre los libros de antes?
En muchos se encontraba la familia llamada modular o nuclear, en donde a veces aparecía la mamá, el papá y dos niños, pero no es el prototipo de familia, no solo por pensar que la familia la pueden integrar dos personas del mismo sexo, que también es una familia, sino porque la familia mexicana es numerosa, como la familia de los pueblos originarios en donde tenemos roles distintos que tenemos que respetar, ese modo de ser, y si queremos que ese modo de ser prevalezca.












