Magisterio acusa violencia de clase

Magisterio acusa violencia de clase

La organización magisterial del estado de Chiapas, Asamblea Estatal Democrática (AED), perteneciente a la Sección 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), dio a conocer su preocupación ante la situación que se vive en la entidad en medio de un proceso electoral, resultado de lo que señalan como una gran descomposición social.

“En Chiapas, al igual que en gran parte del país se vive una gran descomposición del tejido social, pero lo que realmente se vive en la entidad es la violencia de clase, esta es en esencia lo que le aqueja al pueblo, descomposición social que es inherente a la profunda crisis del sistema capitalista”.

El grupo magisterial afirma además que “el fenómeno de la pobreza y la miseria en gran parte de las regiones del estado se recrudece con los sucesos violentos y de inseguridad que existen”.

Citan la preocupación que tienen en municipios como Frontera Comalapa, Chicomuselo, Motozintla, Amatenango de la Frontera, Siltepec, Bella Vista, La Concordia, Villa Corzo, Villaflores, Tapachula, San Cristóbal, Teopisca, Tila, Palenque y últimamente Ocozocoautla, Berriozábal y la capital del estado, Tuxtla Gutiérrez.

Además, expresan que si bien “Chiapas es un estado con una vasta riqueza mineral y energética, pero con una población inmensamente pobre que sobrevive en condiciones de miseria”.

Comparten también que “el desarrollo del modo de producción capitalista mediante la imposición de políticas neoliberales, la apertura a la inversión del capital extranjero, ha generado en el estado de Chiapas mayor concentración de la riqueza en unas cuantas manos y acrecentado la propiedad privada de grandes extensiones de tierras fértiles, con riquezas minerales y energéticas, apropiación que se ha dado con reformas a la Constitución, otras mediante engaños y hoy por el uso de la fuerza”.

Asevera que el terror fundado contra la población da paso a la explotación de recursos minerales para beneficio de empresas oligarcas nacionales y extranjeras; empresas canadienses y norteamericanas operan ya en diferentes regiones del estado.

La ola de violencia ha alcanzado a gran parte de las regiones de la entidad, familias enteras de comunidades campesinas han abandonado sus parcelas refugiándose en otros centros de población y albergues improvisados para resguardarse, exponen, lo cual impacta en ellos como magisterio y los mantiene en preocupación.