Maíz, representación cultural y gastronómica

El investigador dijo que si al campesino le va mal, eso impactará en toda la cadena productiva. Diego Pérez / CP
El investigador dijo que si al campesino le va mal, eso impactará en toda la cadena productiva. Diego Pérez / CP

“Como mexicanos debemos tomar conciencia de conservar los maíces nativos sobre los maíces transgénicos, que acaban con la tierra y los productos, ya que no permiten generar otros productos derivados a diferencia de los criollos”, comentó Juan Ramón Álvarez Vázquez, profesor de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).

Mencionó que hay toda una serie de factores alrededor del maíz que se deben considerar y fortalecer, desde la actividad que realizan los agricultores, los comerciantes y la elaboración de productos, además de la representatividad cultural que le ha otorgado a México.

Mencionó que cada 29 de septiembre se celebra el Día Nacional del Maíz, fecha que en el calendario religioso se celebra también a san Miguel Arcángel, y que sirve como parámetro en muchos pueblos originarios para que realicen rituales con el fin de proteger la milpa de las lluvias y los fuertes vientos.

Tiene un gran significado para los pueblos originarios, porque está relacionado con dicha fiesta y la cosecha de maíz, ingrediente base para la dieta mexicana, sobre todo en estas regiones, domesticado en Mesoamérica desde hace más de cinco mil años.

A base de maíz se elaboran tamales, atoles, tortillas, tostadas y una gran variedad de productos. Además, hay que destacar que el sistema milpa puede producir desde calabaza, chile, tomate, frijol, productos cultivados que han acompañado al maíz dentro de la gastronomía.

Muchas de las tradiciones mexicanas giran en torno al maíz y la milpa de una u otra forma, como en el caso de todos los santos en noviembre, en los rezos, las fiestas de santos, el Día de la Candelaria.

Si al campesino le va mal, ya sea por sequía —como este año—, por exceso de lluvias o por la contaminación o mal estado de los suelos, impacta en toda la cadena productiva, porque habrá menos cosecha y, por ende, se encarecen los productos derivados.

Si bien las nuevas generaciones no muestran tanto interés sobre el maíz y sus productos derivados, es imposible que se pierda todo ese conocimiento porque mucho de eso está arraigado en las familias, sobre todo en los pueblos originarios.