Maíz y leguminosas, alternativas para mejorar la producción

La Dirección de Vinculación y Coordinación del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap) informó de un sistema que intercala maíz y leguminosas para mejorar la producción, calidad de la tierra y combate al cambio climático.

Walter López Báez, director de Vinculación del Inifap, explicó que la asociación del maíz-cratylia-canavalia puede ser una alternativa de producción sustentable que podría combatir el monocultivo de maíz con la práctica de pastoreo en la época seca y posterior quema de residuos.

“Es un sistema que ha predominado durante mucho tiempo, este sistema provoca enfermedades, disminuye nutrientes, provoca acidez en el suelo y provoca las plagas, y debido al nulo aporte de material orgánico, se tiene una pérdida de rendimiento cada año por la sequía”, dijo.

Bajo el sistema de maíz-cratylia-canavalia se busca restaurar los suelos con un sistema de policultivo para transmitir una producción sustentable de maíz con la combinación de leguminosas.

“La cratylia se siembra en una hilera cada 4 metros con .5 metros entre plantas, una densidad de cinco mil plantas de hectáreas, en medio de las hileras se siembre el maíz y en medio de ellas la canavalia”, explicó.

Entre las propiedades de las leguminosas, la cratylia se adapta a alturas menos de mil 200 metros, tolera suelos ácidos y es muy resistente a la sequía, se mantiene verde y productiva durante la temporada de secas, tiene pequeñas cantidades o no contiene taninos -entre tres mil 300 y cuatro mil kilómetros por hectárea-, por ello se recomienda como fuente de forraje en sistemas agrosilvopastoriles.

A su vez, la canavalia es una leguminosa herbácea, tolerante a la sequía anual a perenne con un ciclo de cultivo que varía entre 170 a 240 días, tolerante a la sequía e inundaciones moderadas, el cual produce de tres a siete toneladas de materia seca por hectárea, además contiene entre 13 y 21 por ciento de proteína cruda en el follaje y una digestividad del 62 por ciento.

En este sistema recomendado por el Inifap, la cratylia se siembra una vez, el maíz y la canavalia cada año.

El maíz se siembra al inicio de lluvia y 45 días después la canavalia para evitar la competencia.

“El sistema multipropósito ayuda a conservar agua, controlar plagas y enfermedades, así como la biodiversidad contribuye a capturas carbono y depositarlo en el suelo”, finalizó.