Mala alimentación aumenta en edades tempranas

Mala alimentación aumenta en edades tempranas

La dieta es un elemento indispensable para la buena salud, sin embargo, en Chiapas hay una transición de una dieta basada en frutas, verduras y legumbres a una occidentalizada.

De acuerdo a la investigadora del Grupo de Enfermedades Emergentes, Epidémicas y del Metabolismo Asociadas a la Alimentación, Itandehuí Castro Quezada, los efectos en la salud de los individuos son cada vez más significativos.

El aumento en el consumo de grasas saturadas, alimentos procesados y azúcares conlleva a la ganancia de peso en las personas, y con ello a los problemas de salud como colesterol elevado, triglicéridos, presión arterial, insulina y glucosa.

La investigadora del Colegio de la Frontera Sur destacó que “todos estos factores de riesgo, aunados al peso corporal, desencadenan enfermedades cardiometabólicas, como la diabetes y el cáncer”.

A través de un seminario, la doctora en Nutrición Humana presentó el estudio “Efecto de la dieta y la nutrición sobre el riesgo cardiometabólico en adolescentes de Chiapas”, en donde la preocupación es que los problemas de salud asociados a una mala dieta se están presentando cada vez más y en edades tempranas.

Resultados y observaciones

La investigación consistió en el muestro de 217 adolescentes de 13 a 14 años en la región Altos, recolectando datos sociodemográficos, clínicos, dietético y muestras de sangre para analizarse en laboratorio.

Los resultados arrojaron una alta ingesta de energía, hidratos de carbono, proteínas y grasas.

El 24 % de los encestados que viven en zonas rurales (49 % mujeres y 51 % hombres) refirieron que los adolescentes que consumían una mayor cantidad de fibra dentro de su dieta, es decir, frutas, verduras y cereales integrales, “tenían una menor probabilidad de presentar resistencia a la insulina”.

También aquellos que consumían una mayor cantidad de fibra tenían menor riesgo de presentar obesidad; en cambio, aquellos niños que consumían una mayor cantidad de azúcares y de cereales refinados, tenían un alto riesgo de presentar exceso de grasa corporal.

Este estudio busca incidir en políticas publicas para realizar una orientación alimentaria personalizada hacia niñas, niños y adolescentes de la región, por lo cual los informes ya fueron entregados a las autoridades y jurisdicciones sanitarias.