Mala salud en el DF

"Sin salud, la calidad de vida se empobrece más que con ninguna otra carencia. Todo -estudiar, trabajar, disfrutar un deporte- es más difícil, o imposible, si no hay salud; salvo casos excepcionales.

Bajo la abrumadora carga de la inseguridad, la corrupción y las notorias deficiencias en los servicios públicos de transporte, agua y energía, se ocultan las gravísimas fallas, estrecheces e insuficiencias de la atención médica que en el Distrito Federal proporcionan el gobierno de la ciudad, la Secretaría de Salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores al Servicio del Estado y Petróleos Mexicanos.

El informe Salud: México 2004, de la secretaría del ramo, revela un altísimo número de consulta externa, que incide en una atención superficial, en un trato generalmente despersonalizado e inhumano, en más de un mes para entregar los resultados de un análisis clínico, en desabasto de medicamentos y de materiales de curación y en el menor índice de utilización de quirófanos para cirugías.

Todo ello ocurre en la ciudad que concentra el mayor número de hospitales de alta especialización del país, en los cuales, además de servir a los capitalinos, deben ser atendidos también pacientes provenientes de los estados.

A cambio de proveer debidamente a los sistemas de salud pública en el DF, se han puesto en marcha llamativos programas con beneficio de la imagen pública del gobierno, pero con serio descuido de los servicios que han de atenderse primordialmente.

Naturalmente, la gran cantidad de usuarios de los servicios de salud pública en la capital requiere, asimismo, un mayor número de médicos bien capacitados y especializados en diferentes disciplinas de la medicina y, por lo mismo, bien pagados, así como también el personal de asistencia médica.

La demanda del mejoramiento radical de los servicios de salud es más urgente en la medida en que la atención médica particular es muy costosa, en el nivel de calidad que se necesita, y el costo de los seguros médicos es inaccesible para muchísimas personas. Adquirir un medicamento, hoy, cuesta varias jornadas de salario mínimo.

El informe de la Secretaría de Salud muestra cómo en los estados de Chihuahua, Nayarit, Veracruz y Tamaulipas, entre otros, el tiempo de espera para una consulta es de menos de 20 minutos, en tanto que en el Distrito Federal, el lapso pasa de media hora, aunque se dan casos en que la gente ha esperado más de cuatro horas para ser atendido y despachado de inmediato porque ""no tiene nada"".

Otro hecho revelador que reclama atención inmediata es que en las unidades de salud del Distrito Federal el índice de mortalidad hospitalaria de mayores de 65 anos es el más alto de la República. Estos datos, naturalmente, nos generan una muy seria preocupación y deben ser un llamado de alarma de las autoridades. zQué pasa ahí? Es prioritario esclarecer la razón de esa peculiar notoriedad.

Tanto las autoridades locales, como la federal, reciben cantidades importantes de los contribuyentes, estos recursos les pertenecen y deben redituárseles vía buenos servicios de salud pública, porque a fin de cuentas los están pagando. (El Universal)

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