Los resultados del próximo 6 de junio para el PRI en Chiapas podrían ser catastróficos, debido a los malos manejos que se hicieron desde las dirigencias al designar a candidatos que no reflejan empatía con la militancia, mientras que los dirigentes se afianzaron puestos de representación proporcional, mencionó José Alfredo Araujo Esquinca, militante desde hace casi 40 años en el “tricolor”.
Entrevistado sobre el tema, reconoció que en los años recientes como instituto cometieron errores graves, vinculados con los malos manejos y actos de corrupción que se reflejaron en un rechazo social y que se agudizó en las elecciones de 2018.
Lo que se tiene que hacer, consideró, es una reconversión urgente del PRI, debido a que se han prometido muchos cambios nacionales y estatales que no se reflejaron en los espacios para los “verdaderos” militantes y simpatizantes; por el contrario, dijo, tan sabedores están los dirigentes de lo que podría ocurrir que, primero, apartaron sus lugares en espacios que no se ganan en las urnas.
Aunque el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se convirtió en la opción de la población durante el 2018, opinó que al gobernar también han cometido errores muy serios en los primeros tres años de funciones. De esta molestia, aseguró, es que emergió una alianza de varios partidos políticos para competir en este proceso electoral.
En la parte estatal, reclamó que el presidente del “tricolor”, Rubén Zuarth, apartó su plurinominal y lo propio hizo para su esposa. Con estas acciones, refirió Araujo Esquinca, estos políticos se olvidaron de la gran oportunidad que les estaba dando la ciudadanía. “Ponen de candidatos a puro cuate, a puro conocido, no consultan con la militancia y agarran las ‘pluris’ como un botín propio para saquear al partido y para protegerse de forma individual”.











