Males hepáticos| una afección contagiosa

Sergio Granda * CP. Aun cuando a nivel mundial se cree que existen 360 millones de personas crónicamente infectadas por el virus de la hepatitis B, considerada como la infección más común en todo el mundo, algunos médicos especialistas advierten que es terriblemente contagiosa.

Luego de que el IMSS en Tapachula diera a conocer el silencioso y alarmante crecimiento de este padecimiento hepático íntimamente relacionado con el VIH Sida, dependencias estatales prefirieron no opinar ni rebatir los datos expuestos por el IMSS en esta frontera sur y que ya causaron revuelo nacional.

Sin conceder identidad, algunos especialistas médicos indicaron que el tratamiento de la hepatitis B crónica es posible sólo en parte, por lo que la vacunación preventiva es la mejor medida para evitar la infección y reducir el número de portadores del virus.

Sin embargo, también señalaron que el tratamiento de la hepatitis está íntimamente relacionado con el tratamiento de la infección por el VIH, pues las dos enfermedades requieren un amplio conocimiento de la inmunología, la virología, la genética y el conocimiento de las actuales normas terapéuticas que suelen cambiar rápidamente con las actualizaciones modernas.

La hepatitis B se propaga por medio del contacto con la sangre, el semen u otro líquido corporal de una persona infectada.

Factores de riesgo

La hepatitis B es causa importante de hepatitis crónica y carcinoma hepatocelular en el mundo, con un periodo de incubación de cuatro a 26 semanas, con una media de seis a ocho semanas.

Se puede contraer hepatitis B por medio de relaciones sexuales con una persona infectada sin usar preservativo.

Finalmente, también ocurre el contagio hepático por compartir agujas para inyectarse drogas.