Malos hábitos alejan el envejecimiento saludable

Malos hábitos alejan el envejecimiento saludable

Si bien las instituciones y organismos de salud internacionales clasifican como adultos mayores a las personas a partir de los 60 años, el ritmo de envejecimiento es individual, mismo que inicia desde la concepción y su expresión corporal se empieza a manifestar a partir de los 36 años.

Anamaría Rosales Vargas, geriatra con Alta Especialidad en Envejecimiento Cerebral, comentó que envejecer no es una enfermedad, es decir, se trata de un proceso natural que depende de varios factores para vivirlo de forma saludable, y para tal efecto, los buenos hábitos deben empezar desde muy jóvenes.

Todas las personas que han logrado un envejecimiento saludable o exitoso tuvieron hábitos buenos y productivos desde la infancia, esto indica que no se empieza a envejecer a partir de los 40, 50 o 60 años.

Explicó que esto no refiere que a los 36 años empiecen a disminuir nuestras capacidades corporales, pero sí marca la pauta hacia los cambios que comienzan a partir de los 45 y 50 años, con más expresiones hacia el envejecimiento que se van acentuando a partir de los 60 años.

Enfatizó que debemos conocer los factores de riesgo que conllevan a tener un envejecimiento no saludable, como una mala alimentación e hidratación, predisposición de alguna enfermedad por antecedentes familiares, entre otros hábitos, de modo que hay que actuar sobre ello.

Existen muchos alimentos que afectan al cuerpo desde niños, como los que son ricos en azucares, harinas procesadas y altos en grasas, que no solo provocan un incremento de peso, sino que afectan el funcionamiento cardíaco, pulmonar y cerebral.

Hay un sinfín de investigaciones del impacto de estas dietas a nivel corporal y cerebral. Actualmente se sabe que los receptores cerebrales no están hechos para el consumo de azúcar, sino para proteínas, lípidos y agua.

Remarcó que, específicamente, el agua es un elemento importante durante toda la vida, pero es fundamental en dos etapas: de niños y adultos mayores. Dejar de consumir líquidos afecta la salud en general.

La mala alimentación ha generado cambios en el desarrollo de enfermedades crónico-degenerativas, las cuales comienzan desde edades tempranas, y esto ha llevado a México a ser el país con el mayor índice de obesidad infantil.