Malú Mícher recibe Medalla Rosario Castellanos 2026

El encargado de imponer la medalla fue el gobernador del estado. CP
El encargado de imponer la medalla fue el gobernador del estado. CP

En una sesión solemne celebrada este jueves en el Congreso del Estado de Chiapas, la senadora Martha Lucía “Malú” Mícher Camarena recibió la Medalla Rosario Castellanos 2026, la máxima distinción que otorga el Poder Legislativo de la entidad a mujeres y hombres destacados en la ciencia, el arte, la cultura o la virtud.

El gobernador constitucional del estado, Eduardo Ramírez Aguilar, fue el encargado de imponer la presea a la legisladora, en reconocimiento a su incansable trayectoria de más de cuatro décadas en favor de la igualdad sustantiva, la erradicación de la violencia de género y la ampliación de los derechos de las mujeres en México.

La sesión estuvo presidida por la diputada Alejandra Gómez Mendoza, presidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado.

Al acto asistieron los titulares de los tres poderes del Estado, diputados federales, senadores, familiares de la condecorada, así como autoridades navales y militares.

Al recibir el galardón, Mícher Camarena expresó un emotivo mensaje en el que destacó el significado especial que tiene para ella llevar el nombre de la escritora chiapaneca. 

“Recibo este reconocimiento con una enorme gratitud y con la conciencia de la responsabilidad que implica llevar desde hoy el nombre de una de las mujeres más lúcidas, más libres e importantes de la historia intelectual de nuestro país”, afirmó.

La senadora reflexionó sobre el legado de Rosario Castellanos, quien, dijo, “comprendió, mucho antes de que buena parte de la sociedad estuviera dispuesta a reconocerlo, que las desigualdades más profundas son aquellas que terminan pareciéndonos naturales”. Subrayó que la medalla “obliga a mirar cuánto ha cambiado nuestro país, pero también cuánto de esa mirada crítica que nunca aceptó la desigualdad como destino se encuentra en nuestra mente, en nuestro corazón y en nuestras manos”.

En su discurso, Mícher Camarena rememoró sus orígenes y las experiencias que forjaron su convicción feminista y de justicia social. Recordó su infancia en la Ciudad de México, su formación con monjas y jesuitas, y su trabajo en comunidades marginadas de Hidalgo, la Sierra Tarahumara y Chiapas, donde vivió en Chilón y Yajalón. 

“La injusticia nunca puede mirarse desde lejos”

La galardonada narró cómo en 1978, recién casada, se estableció con su esposo en la comunidad rural de Los Sauces, Guanajuato, donde residió durante 12 años y donde nacieron sus cuatro hijos. Fue ahí, dijo, entre “la milpa, las vacas, las fiestas, los moles, los terrenos despojados por la ola neoliberal y las violencias contra las mujeres, donde se maduró mi compromiso con la justicia social”.

La semblanza leída durante la ceremonia destacó que Mícher Camarena nació el 11 de febrero de 1954, en una época en que las mujeres comenzaban a ejercer el derecho al voto, pero la vida pública seguía siendo un territorio limitado para ellas.

Es licenciada en Pedagogía por la Universidad Panamericana y realizó estudios de posgrado en Educación para la Paz y los Derechos Humanos. 

Su activismo comenzó en las comunidades rurales, donde fundó el Grupo Feminista Palabra de Mujer y más tarde el Centro de Investigación, Desarrollo y Educación de la Mujer, así como Milenio Feminista. 

Dirigió el Centro de Mujeres, Democracia y Derechos Humanos y la Casa de Apoyo a la Mujer, y participó en la fundación del Centro Hermanas Mirabal de Derechos Humanos.

En 1995 dio un salto histórico al ser candidata a la gubernatura de Guanajuato, una excepción en un sistema político dominado por hombres. Posteriormente, entre 1997 y 2000, fue diputada local en esa entidad, donde en 1998 se convirtió en autora de la Ley para Prevenir, Atender y Erradicar la Violencia Familiar en Guanajuato.

Su legado legislativo más trascendente ocurrió en 2006, cuando como diputada federal participó como coautora de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. 

Esta ley, una revolución jurídica, reconoció por primera vez que la violencia contra las mujeres es una violación estructural a los derechos humanos y creó mecanismos como las alertas de violencia de género.

Ese mismo año, su nombre fue inscrito en la Iniciativa Internacional 1000 Mujeres por la Paz, vinculada al Premio Nobel de la Paz.

Entre 2006 y 2012 fue directora general del Instituto de las Mujeres del entonces Distrito Federal, donde impulsó el primer presupuesto local con perspectiva de género en la Ciudad de México y diseñó el programa Viajemos Seguras.

Al concluir su mensaje, la senadora Mícher Camarena reiteró que la medalla no es un punto de llegada, sino un compromiso. 

“La Medalla Rosario Castellanos me compromete a seguir luchando por la igualdad y los derechos humanos de las mujeres y las niñas”, concluyó.