Manejo de aguas residuales, es un problema

El manejo de las aguas residuales representa un verdadero reto, sobre todo porque no en todos los municipios del estado cuentan con una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, y en donde sí están construidas, no están en funcionamiento. Son las del municipio de Tuxtla las que actualmente operan de las 204 que existen en 81 municipios de toda la entidad.

Luisa Gabriela Aragón Cervantes, ingeniera química y de sistemas ambientales, precisó que este problema es una de las causas por la que la contaminación en áreas naturales, áreas de conservación y afluentes en general persiste.

En este sentido, dio a conocer que actualmente la realidad es que la operación de las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales no está al cien por ciento, ya que de un total de 209 PTAR en 81 municipios, sólo cuatro operan y están ubicadas en Tuxtla Gutiérrez.

La ingeniera recordó que estudios realizados han demostrado que prácticamente todos los afluentes del estado presentan algún grado de contaminación, donde los puntos con mayor grado son el río Suchiapa, que después pasa al Santo Domingo y Grijalva; también la zona Altos es un foco muy fuerte y la zona de la Meseta Comiteca con el tema de los Lagos de Montebello.

“La mayoría de los afluentes en la entidad presenta descargas de aguas negras, lo que sin duda provoca un foco de desequilibrio ecológico y por supuesto un problema social de salud pública. En 2014, último año con datos disponibles, la Conagua estimaba que en Chiapas recibían tratamiento el 19 por ciento de las aguas residuales generadas; a nivel nacional la proporción era del 52 por ciento”, detalló.

Sin embargo, respecto a la contaminación de los suelos y cuerpos de agua, involucra también a productores, cuyos cultivos durante las temporadas de lluvias arrastran fertilizantes, siendo el caso más conocido el de la contaminación del Parque Nacional Lagunas de Montebello.

Derivado de ello, esta reserva no ha podido recuperar las tonalidades turquesas.

Precisó que “se ubica en la parte baja de la cuenca, y entonces con la lluvia torrencial que ha habido en estas fechas, baja una gran cantidad de agua, además revuelta con lodo y todo con una gran cantidad de sedimentos, los cuales vienen cargados de exceso de materia orgánica”.