Tras una reunión sostenida en la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) con autoridades estatales y federales, campesinos denunciaron la manipulación sobre sus cosechas por parte del organismo de Seguridad Alimentaria Mexicana conocida como Segalmex.
Dentro del marco de esta situación, expusieron el pliego petitorio ante medios de comunicación en donde demandaron que se cumpla lo publicado en el Diario Oficial de la Federación, que es la compra de maíz a partir del primero de octubre con los precios de garantía de cinco mil 610 pesos por tonelada más 150 por acarreo.
Es decir acatar el mandato presidencial ya que derivado de esto se genera que los acaparadores o “coyotes” siempre estén “haciendo su agosto” pues los campesinos en su desesperación acceden a vender a ellos su producto a un precio más bajo, hasta en tres mil y tres mil 200 por tonelada.
Peticiones
Asimismo, exigieron la renuncia de Rubén Mendoza López y Miguel Ángel Cortés Osorio, ambos jefes de las unidades de bodegas 019 y 020, por su incompetencia para agilizar el proceso de compra de maíz, la cual debió iniciar hace tres meses, en cada uno de los 72 centros de acopio que conforman sus unidades y, aunado a ello, realizar despidos injustificados al personal de las bodegas.
También pidieron que las normas de calidad no sean tan severas: “no al acoso cuando exista problema de impureza”. Así como que al contar con una propiedad mayor a cinco hectáreas no sea un impedimento para que los productores vendan su maíz, pues Segalmex se ha opuesto a la compra de los productores que no presenten un título de parcelario.
“Que el número de hectáreas no sea impedimento para la compra, siempre que el arrendatario presente su constancia de arrendamiento firmada y sellada por el comisariado”, señalaron.
“Que se compre el maíz amarillo al igual que el blanco, pues en el decreto publicado por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, no se especifica que únicamente se comprará el maíz blanco”, enfatizaron.
Igualmente enlistaron que las compras sean inmediatas, pues el 60% de la población tiene como principal actividad económica la agricultura y la entrega-recepción sea directamente del terreno a la bodega.












