Manos fuera de Cuba

"La enfermedad que aqueja al presidente de Cuba, Fidel Castro, coloca a este país en un momento singular de su historia, porque, independientemente de la evolución de su salud, es una oportunidad para reflexionar sobre el futuro de la isla, los mecanismos de sucesión en el poder y el rumbo político y económico que el pueblo decida tomar en el futuro.

Cuba es un pueblo hermano, muy entranable para los mexicanos, independientemente de las diferencias que hayan sostenido nuestros gobiernos en los últimos anos. Los lazos afectivos y culturales que nos unen son mucho más fuertes que cualquier pleito armado por los diplomáticos de ambos países y, por lo mismo, queda claro que lo que pase en la isla no puede ser ajeno a nuestro sentir fraterno.

Por lo mismo, los mexicanos esperamos que en el momento en que se dé la transición de poderes, ésta se haga con pleno respeto a la voluntad soberana del pueblo cubano, sin intervención de ninguna fuerza extranjera que pretenda inducir la dirección en que vaya su gobierno.

Estados Unidos está interesado en participar de dicho momento. Ayer, el presidente George W. Bush urgió al pueblo de Cuba a ""trabajar por el camino democrático"" y ofreció el apoyo de su administración para ""ayudar a construir un gobierno de transición"".

Nadie puede arrogarse el derecho a decidir por un pueblo que no sea el propio. Cuba ha retado desde hace más de 40 anos el modelo político y económico de Estados Unidos, lo que le ha valido un severo bloqueo por parte de esta potencia, para la cual, el sistema cubano sigue siendo una afrenta.

Aún así, en medio de carencias de muchos tipos, dicha sociedad ha conseguido avances importantes en disciplinas científicas y sociales, que son ejemplo para el mundo.

Por supuesto que EU quiere conducir la transición cubana, pero el principio diplomático de la no intervención y el derecho de los pueblos a su libre autodeterminación debe imperar por sobre cualquier otra consideración. Así cuando menos se entiende entre los mexicanos y se desea que opere para Cuba.

La sociedad cubana, como cualquier otro pueblo de la Tierra, tiene el derecho a evaluar sus opciones, a calcular los costos de adoptar un nuevo sistema económico o de continuar por su camino actual, entendiendo que el mundo es diferente al de 1959, cuando triunfó la revolución cubana y el mundo estaba dividido hemisféricamente.

También hay que entender que esta construcción de escenarios se hace de manera hipotética y que, de momento, sólo se ha dado un relevo preventivo del mando en Cuba.

Fidel Castro sigue siendo la figura decisiva en el país, en tanto no se propicie una transición.

Cuba no está descabezada y por lo mismo debe ir pensando en su siguiente movimiento histórico, que ojalá se dé en el reiterado contexto de respeto de la comunidad internacional a lo que el pueblo, y solamente el pueblo cubano, decida.

Por lo pronto, todas son expectativas y mucho es un asunto de consideraciones diversas que ojalá giren en torno de la felicidad de la nación caribena. (El Universal)

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