Manuel Velasco crea dos nuevas áreas protegidas

El gobernador indicó que para el establecimiento se elaboraron los estudios técnicos justificativos y de sus estrategias de conservación. CP
El gobernador indicó que para el establecimiento se elaboraron los estudios técnicos justificativos y de sus estrategias de conservación. CP

Con la finalidad de fomentar la conservación del ambiente, el Gobierno de Manuel Velasco Coello creó dos nuevas áreas naturales protegidas de jurisdicción estatal: los centros ecológicos recreativos Cerro Santa Cruz-La Almolonga, donde existen humedales, y el Cenote Chucumaltik, que suman 139 hectáreas más para poder heredarlas a las futuras generaciones. 

Luego de anunciar estas acciones, el mandatario estatal destacó la importancia de implementar programas que impulsen el incremento de territorio protegido en materia de medio ambiente en la entidad.

En este sentido, señaló que en ambas zonas, mismas que se suman a las 46 Áreas Naturales Protegidas con las que cuenta Chiapas y las cuales representan más de un millón 400 mil hectáreas protegidas en el estado, se elaboraron los estudios técnicos justificativos y de sus estrategias de conservación.

Asimismo, detalló que en el caso del Cerro Santa Cruz-La Almolonga se busca garantizar la preservación de los humedales ubicados en el municipio de San Cristóbal de Las Casas, mediante la aplicación de un instrumento de política ambiental que defina el ámbito de competencia y responsabilidad para los tres órdenes de Gobierno.

Por ello, se hizo un exhorto a la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn) y al Ayuntamiento de San Cristóbal de Las Casas, para que continúen con las acciones tendientes al rescate, protección y conservación de los terrenos, la suspensión de los permisos de construcción que afecten directamente a la zona, así como la cancelación del cambio de uso de suelo para este fin.

Finalmente, el gobernador Velasco explicó que en cuanto al Cenote Chucumaltik, ubicado en el municipio de Comitán de Domínguez, se promueve su uso racional teniendo como base la adopción de esquemas de aprovechamiento sustentable de los ecosistemas y biodiversidad, a fin de propiciar la recuperación de su capacidad productiva y su potencial para la generación de beneficios económicos y sociales, estimulando así´ el crecimiento económico local y regional.