Unas 300 personas marcharon en San Cristóbal para generar conciencia acerca de la importancia en el cuidado y preservación de los humedales de montaña y para exigir que se frene su destrucción.
En voz de Nicolás Gómez Velasco, de la Red Ciudadana en Defensa de la Vida y de la Madre Tierra del Valle de Jovel, los manifestantes enviaron un mensaje al presidente Andrés Manuel López Obrador: “No nos oponemos a la construcción del Tren Maya, pero consideramos que el proyecto tiene que ser consultado con los pueblos originarios”.
“Ante la problemática ambiental y social que se vive en nuestra ciudad y a nivel mundial, declaramos que el principal causante es el sistema capitalista y los malos gobiernos voraces, opresores, que explotan, despojan, desprecian y sucumbe a la naturaleza y a la clase oprimida, causando pobreza, marginación y grandes desigualdades sociales”, expresaron los manifestantes.
Gómez Velasco explicó en entrevista que la marcha-peregrinación comenzó después de las 8 horas en el manantial de la Kisst, de 110 hectáreas, hacia el de María Eugenia, de 115, de los cuales se extrae el 70 por ciento de agua para la ciudad, considerados Áreas Naturales Protegidas y Sitios Ramsar.
“Venimos en peregrinación celebrando la vida y la madre tierra por todo lo que nos provee, salud, frutos, etcétera”, agregó Gómez Velasco, quien señaló que la manifestación concluyó con un ritual maya.
“Tenemos que hacer conciencia de la necesidad de preservar los humedales”, remarcó, al tiempo de expresar que en el humedal de María Eugenia, situado en el oriente de San Cristóbal, “hay un lugar sagrado que hace meses fue agredido por autoridades del Partido Verde Ecologista de México, que afortunadamente ya se fue; lo quemaron, han invadido, rellenado y pretendido construir viviendas, cuando es un área natural protegida”.
Al preguntarle si la manifestación estuvo relacionada con el inicio de los trabajos del tren maya, respondió: “Desde acá le decimos a Andrés Manuel López Obrador que no nos oponemos al tren maya, pero sí que el proyecto tiene que ser consultado con los pueblos originario”.
Abundó: “Nos sumamos al proyecto de Nación, pero tenemos que hacer conciencias de la necesidad de cuidar la vida y la madre tierra. Demandamos que sean considerados los pueblos originarios. Hay que recordar que años atrás se opusieron a la construcción de la autopista San Cristóbal-Palenque, por lo que hay que escuchar su voz”.
En un pronunciamiento, las Comunidades Eclesiales de Base, agrupación organizadora de la marcha-peregrinación, exigieron a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales que “atienda puntualmente las denuncias” de ecocidio, relleno e invasión de humedales.
También demandaron que se concluya la construcción de los colectores marginales que contaminan los ríos; el cese a la extracción de arena de los cerros; la cancelación de la concesión a la empresa FEMSA “porque viola el derecho al agua de la población de San Cristóbal” y la construcción “urgente de una planta de tratamiento de aguas residuales, que sea sustentable buscando las mejores alternativas”.
Subrayaron que “es urgente articular nuestras diferentes luchas por la vida y la dignidad y nos solidarizamos con los movimientos actuales e históricos más emblemáticos como el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el Congreso Nacional Indígena (CNI), la nueva constituyente ciudadana y popular, la lucha del sector salud, el Movimiento de los Sin Tierra (MST) de Brasil y la Vía Campesina Internacional”, entre otras.
Es necesario que “juntos hagamos conciencia de la necesidad de conservar y cuidar nuestra casa común ante la situación que está dando con la invasión y deforestación desmedida de nuestras montañas y ríos que son fuente de vida para nuestro pueblo”, reiteraron.












