Marchan para exigir que cese la violencia

La marcha comenzó en la Plaza Catedral, situada en el centro de la ciudad, donde colocaron mantas y carteles. Elio Henríquez / CP
La marcha comenzó en la Plaza Catedral, situada en el centro de la ciudad, donde colocaron mantas y carteles. Elio Henríquez / CP

Más de 300 mujeres de diferentes agrupaciones y colectivos marcharon este domingo por las calles del centro de San Cristóbal para conmemorar el Día Internacional de la Mujer y exigir que cese la violencia en su contra.

“Exigimos justicia para todas las mujeres que de diversas formas han sufrido violencia y han sido victimizadas”, afirmaron, al tiempo de demandar al gobierno en sus tres niveles que escuchen sus exigencias y tomen acciones para protegerlas.

“Nos ha costado toda esa lucha que hemos estado haciendo y seguimos viviendo en medio de la violencia y sufriendo todas”, agregaron en entrevista algunas de las representantes de las manifestantes.

“El que no brinque es macho”, “marcho por ellas”, “no que no, sí que sí, ya volvimos a salir”, “queremos un mundo seguro para tod@s”, “somos malas, podemos ser peores y al que no le guste, se jode”, “queremos un mundo mejor para tod@s” y “la vergüenza debe de cambiar de bando”, corearon y escribieron en cartulinas.

Recorrido

La marcha comenzó en la Plaza Catedral, situada en el centro de la ciudad, donde colocaron mantas, carteles y puestos para difundir información alusiva a su lucha.

Las manifestantes, a las que se unieron algunos varones, niñas y niños pasaron frente al antiguo palacio municipal y luego tomaron por la calle Francisco I. Madero, doblaron en la avenida Vicente Guerrero y después retornaron por la Real de Guadalupe, hasta concluir en la Plaza Catedral, donde se quedaron varias horas.

En la manifestación participaron integrantes de las agrupaciones y colectivo llamados La Tribu, Médicos del Mundo, La Ruta Positiva, Mujeres de Maíz, entre otras.

Por separado, integrantes de la llamada Colectiva Ceresa, que brinda asesoría y acompaña a familias de personas desparecidas y mujeres en situación de cárcel, afirmó que “la violencia estructural e institucional atraviesa la vida de las mujeres y sus familias en Chiapas, particularmente las violencias que se ejercen a través del sistema de justicia”.

Agregó que “el contexto actual de desapariciones en Chiapas a principios de 2026 está marcado por una crisis humanitaria y de seguridad, que supone un repunte agudo en la desaparición de personas. Tras un 2024 y 2025 con un drástico aumento en los casos de desaparición, en los primeros meses de 2026 hay persistencia en la violencia, especialmente en la zona metropolitana de Tuxtla Gutiérrez con 16 personas desaparecidas y en el Soconusco con 18 desapariciones”.

Señaló que “el sistema de justicia no solo falla, sino que produce injusticia, violando los derechos humanos de las mujeres, tanto en la investigación sin perspectiva de género, de interculturalidad o interseccionalidad, como a la hora de ser defendidas y juzgadas, por los jueces, pero también por las diversas instituciones.