Marchan por la vida, el agua y la paz

Marchan por la vida, el agua y la paz

Grupos organizados de San Cristóbal de Las Casas marcharon la tarde-noche del sábado, partiendo de las instalaciones de la Coca-Cola al manantial de “La Hormiga”, en la zona norte de esta ciudad. Una marcha pacífica por el agua, los humedales y la paz.

Entre los participantes estuvieron integrantes del Consejo de la Zona Norte, parroquia de San Juan Bautista, Cocosur, Consejo Ciudadano por el Agua y el Territorio en la Cuenca de Jovel, Colonia Maya, organizaciones de la campaña “Yo prefiero agua y salud”, Miradas Verdes, entre otros.

Frente a las instalaciones de la empresa Coca-Cola, los manifestantes denunciaron la falta de agua y el robo de la misma que la empresa hace y seguirá haciendo.

Posteriormente, caminaron al manantial de “La Hormiga” para aprender del valor de este animalito: “Necesitamos aprender de la hormiga, que cuantas veces intenten destruir lo ya construido (…), y nosotros con renovada energía, nos levantemos y continuemos con lo ya comenzado”, dijeron.

“Hoy no tenemos una vida digna, pues miles de personas, hombres y mujeres, niños, adultos y ancianos, sufren en carne propia la pobreza, la marginación, la exclusión, la discriminación, el deterioro y la destrucción de los bienes naturales; la violencia social y la violencia personal”, remarcaron. 

“Las instituciones y sus funcionarios están obligadas a no violar ni omitir los derechos que todas las personas tenemos, pero existen grandes deficiencias en ello: la corrupción, el burocratismo, la falta de justicia laboral, la falta de presupuestos y de una aplicación justa, todas esas faltas contribuyen a que las libertades se limiten y se violen”, denunciaron en un documento que dieron lectura.

Es urgente, agregaron, “hacer un alto y revisar nuestras actitudes y relaciones como personas y con la naturaleza; urge dejar de mirarnos como el centro del mundo y recuperar la vida digna en armonía con el agua, los bosques, los animales, los ríos, la tierra, el aire, las montañas”.

“Necesitamos unir esfuerzos para proteger la vida de cualquier persona y ser vivo, respetando las diversas formas de identidad cultural, de género, religiosa, etcétera”.

Mencionaron que es momento también de reorientar las prácticas de consumo y de alimentación, ya que estas dañan y enferman no sólo el cuerpo, sino también la “casa común”. Por igual, ante el cambio climático hay muchos retos para lograr que la armonía y el buen vivir sean una realidad.

Invitaron a hacer un manejo responsable de la basura, comprar sólo lo necesario, dejar de usar plásticos y desechables, dejar de echar aguas sucias a los ríos, cuidar a nuestras mascotas, construir ecotecnologías para aprovechar y cuidar el agua.