Marihuana comienza a ganar terreno

Marihuana comienza a ganar terreno

Con 98 votos a favor, siete en contra y una abstención, en días recientes el Senado de la República aprobó el dictamen que reforma diversas disposiciones de la Ley General de Salud y del Código Penal Federal, a fin de permitir en el país el uso medicinal y científico de la marihuana.

Lo anterior fue una resolución histórica donde existen opiniones y puntos de vista irreconciliables, sin embargo, la realidad del país obligó al gobierno a cambiar su visión referente a la prohibición y usos de los estupefacientes, explicó en entrevista para Cuarto Poder la socióloga y académica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Marisol Huerta Díaz.

La misma indicó que en el país existen otras dos terribles y adictivas drogas, las cuales son perfectamente legales, aún cuando se ha comprobado lo dañinas que son para la salud.

“Una de esas drogas es el alcohol, causante directo de miles de delitos, de millones de accidentes en las vías públicas y de la violencia intrafamiliar, por mencionar algunas de sus indeseables consecuencias, la otra droga es el tabaco, producto altamente cancerígeno y sin embargo se vende y se fuma libremente”.

A la vez, Huerta Díaz comentó que la experiencia y el tiempo ha enseñado a los politólogos que la política simplista de tipo “prohibitivo” no ha dado ninguno de los resultados esperados.

“Un ejemplo son las leyes de la prohibición que castigaban la producción, venta, trasiego y consumo de las bebidas alcohólicas en Estados Unidos durante los años veinte y treinta del siglo pasado, donde los resultados más impactantes fueron la creación de mafias millonarias que controlaron el mercado de bebidas alcohólicas, la corrupción de autoridades, de policías y el control de millones de consumidores”.

En tanto, son las drogas naturales y artificiales como la cocaína, heroína y crak, las que generaron y dieron vida a los diversos cárteles del crimen organizado en México, mismas que ahora condicionan al sector salud, agregó la académica.

Finalmente, si la marihuana sale del negocio de los cárteles, el debilitamiento económico de los mismos será mayor que el que el que puede causarles la persecución y combate de los ejércitos y policías, concluyó Huerta Díaz.