El cambio climático está transformando la distribución geográfica de las mariposas en el mundo, cambiando sus posibilidades de supervivencia. Investigadores señalan que estas especies son excelentes indicadores de la salud de los ecosistemas, debido a que responden rápidamente a los cambios ambientales.
Jorge León-Cortés, investigador de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), participó en una investigación publicada en la revista Nature Ecology & Evolution, en la que se encontró que alrededor de una de cada 10 especies de mariposas conocidas ha modificado su área de distribución.
Analizaron seis mil 182 registros correspondientes a mil 758 especies en 105 países, convirtiéndose en el análisis más completo realizado hasta la fecha sobre este fenómeno. Incorporaron estudios publicados en otros idiomas y el conocimiento de especialistas de distintas regiones del mundo.
El estudio revela que ocho de cada diez especies han ampliado su distribución geográfica, colonizando nuevas zonas que ahora presentan condiciones climáticas adecuadas. Sin embargo, este aparente éxito no significa necesariamente que las poblaciones estén prosperando.
Al mismo tiempo, más de una cuarta parte de las especies ha visto reducido su rango de distribución y cerca del 22 % ha comenzado a desplazarse hacia mayores altitudes en busca de temperaturas más frescas.
Reynaldo Moctezuma Román, profesor investigador de la licenciatura en Biología en la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), señaló que la mariposa monarca, por ejemplo, por su migración está catalogada como especie amenazada, porque su hábitat es modificado o destruido, sus plantas hospederas son consideradas como maleza y las cortan.
Riesgo
“La monarca está distribuida en todo el mundo, pero solo en Norteamérica se presenta la migración; ese proceso las pone en riesgo. Cuando llegan a México, el área de refugio es cada vez más pequeña”, comentó.












