“Siempre buscamos cómo ayudar”, esa es una de las filosofías de Marithza Espinoza García, una mujer que desde hace ocho años forma parte de una de las agrupaciones más nobles que hay en todo Chiapas: Operación Conejo; está integrado por personas que se encargan de recolectar tapas para cuidar el medio ambiente y que también sirven para salvar vidas.
Relata que formar parte del proyecto le hace recordar aquellos momentos en que también atravesó la necesidad de requerir medicamentos, “quizá no eran tan caros, pero yo no tenía para adquirirlos para mi familia”.
Espinoza García es maestra en Derecho Constitucional y Amparo, con formación y experiencia en administración y ventas; es una mujer responsable y añade que sus valores quedaron cimentados desde el hogar; siempre se compromete en las diversas actividades en las que participa.
En Operación Conejo, que surgió como una iniciativa para limpiar las calles y levantar basura como parte de un proyecto de Luz María Carreiro (hija de la señora Luz María Martínez), tiene la función de coordinar de manera general al voluntariado que se encuentra distribuido en varios municipios de Chiapas, y ahora, hasta en otras zonas del país.
Comparte que una de las más grandes satisfacciones que tiene se relaciona con la ayuda a más de 200 infantes, con algo tan simple como son las tapitas, que se pueden encontrar en las calles o en los propios hogares.
“Me siento muy orgullosa de ser una mujer como cientas que enaltecen al género y que todos los días luchan por salir adelante y vencer todas las barreras que encuentran en el camino”, describió para los micrófonos de Cuarto Poder.
A lo largo de ocho años como voluntaria en Operación Conejo, uno de los recuerdos más significativos que tiene se asocia con una niña que requería de una cirugía pero el tiempo se agotaba debido a su crecimiento; antes de entrar a la intervención quirúrgica necesitaba del medicamento, por lo que la agrupación consiguió los recursos para poder ayudarla.












