En el Colegio de Bachilleres de Chiapas (Cobach), plantel 01, se instaló uno de los módulos que corresponde a la población con domicilio en el lado poniente sur de la ciudad.
Durante las primeras horas, luego de la instalación de casillas, fueron acaso una decena de personas las que se acercaron al lugar, la mayoría adultos y adultos mayores, quienes acudieron en parejas, en grupo y algunos adultos de la tercera edad, acompañados de niños.
Al llegar el mediodía, la afluencia de votantes se incrementó, y hasta el cierre de las votaciones llegaron aproximadamente una centena de personas, la mayoría en vehículo, ya no caminando, como las personas que llegaron durante las primeras horas del día.
Cuando salían del plantel, luego de haber votado, las personas que iban acompañadas hablaban entre sí. Los temas recurrentes eran que el módulo al que habían sido asignados se encontraba más lejos de su vivienda que otro, pero también que no sabían quiénes eran los candidatos ni cuáles sus respectivas propuestas.
Al ser entrevistado el ciudadano Rafael Martínez Herrera, dijo que había acudido a votar porque es su deber como ciudadano e independientemente del problema con el gremio magisterial, eso no debía incidir en su decisión.
Los comicios en el lado poniente sur de la ciudad transcurrieron sin mayores percances, todo estuvo tranquilo y con poco movimiento, relativamente. No así en zonas más céntricas de la ciudad.
En la casilla 1675, ubicada afuera de las instalaciones de Harmon Hall, varios electores manifestaron su disgusto ante la situación de no poder votar libre y tranquilamente, como es el derecho de la ciudadanía, esto debido a movimientos irregulares en los que presuntamente se robaron urnas, según lo referido por Luis Ignacio Aguilar, un votante entrevistado.
De similar manera, en la casilla 1673, ubicada afuera del plantel principal de la Universidad Valle del Grijalva, el presidente de casilla dijo cómo gente armada con palos, varillas, piedras, machetes y varillas, obligaron a los electores a replegarse y apedrearon a los miembros de la fuerza policial para poder llevarse las urnas electorales.











