Más de 10 años

A raíz del punto de acuerdo signado por todos los partidos políticos en el Congreso de la Unión, se instalarán mesas de trabajo de carácter plural con la presencia de la Comisión Federal de Electricidad, los Ayuntamientos y diputados federales y locales.

Con el objeto de conocer el problema que tiene la sociedad chiapaneca por los cobros excesivos de luz y adeudos atrasados, y evitar más violencia como la suscitada en Puerto Madero, el director de CFE y los legisldores pacataron un acuerdo para la instalación de las mesas de trabajo.

Como parte central, también se solicitó al director de la CFE que junto con el procurador general de la República, se clarifiquen y se revisen todas las averiguaciones previas instrumentadas por los adeudos, para poder distensionar el diálogo previsto en las mesas de trabajo, así como la revisión de expedientes de los que ahora se hallan privados de su libertad en Puerto Madero.

Los diputados gestores y responsables de este punto de acuerdo, instrumentarán con las dependencias mencionadas la aplicación del acuerdo suscrito con el director de CFE.

Al leer este reporte, podría pensarse que trata de acuerdos que se alcanzaron el día de ayer miércoles 18 de mayo de 2011, pero no, en realidad es parte de una nota informativa del año 2000. Vicente Fox estaba en la Presidencia y Pablo victimizaba afanosamente todos los días a los chiapanecos.

Es decir, en este problema con la Comisión Federal no ha cambiado nada en más de diez años.

Ahora que se habla de nuevo de mesas de trabajo en las que se analizarán los problemas derivados de las terroríficas tarifas que impone la Comisión a la población, se debe hacer una reflexión: hasta cuándo la esperanza del consumidor estará viva, pues iniciativas van y vienen, y todo sigue igual.

No sirve de nada que inaccesibles funcionarios de la Comisión se sienten a dialogar; basta sólo con que apliquen un criterio lógico para cobrar, pues a la fecha no hay dinero ni de ricos ni de pobres ni de alcaldías que ajuste para satisfacer la insaciable voracidad de ese monopolio estatal que bimestre a bimestre no deja de sorprender.